Boletín Agroclimático para el Cultivo de Arroz
Predicción Climática de la Precipitación para las Cuencas
Contexto climático nacional para junio
Situación reciente de la precipitación
Análisis de la situación de precipitación
En el análisis de la anomalía de precipitación para Colombia, varios departamentos presentan alteraciones significativas en los volúmenes de lluvia. En particular, los departamentos de Amazonas y el sur de Vaupés experimentan un exceso notable de precipitación, con incrementos entre el 60% y el 100%. Esto sugiere un periodo de lluvias intensas que podría impactar en las actividades agrícolas y la logística en estas regiones.
En contraste, los departamentos de Guaviare, parte de Meta y Casanare muestran un déficit de precipitación. En estas áreas, las lluvias han sido considerablemente menores de lo normal, con déficits que oscilan entre el 20% y el 60%. Este déficit es preocupante para el sector arrocero de los Llanos, especialmente en Meta y Casanare, ya que afecta la disponibilidad de agua para el cultivo.
En el Caribe, el Magdalena y el Cesar presentan condiciones de exceso de lluvia, mientras que La Guajira enfrenta un déficit significativo. Las condiciones secas en La Guajira pueden agravar la sequía y afectar negativamente la agricultura y el abastecimiento de agua.
En el Centro, específicamente Tolima y Huila, las precipitaciones han sido normales, lo cual es favorable para los cultivos de arroz en esta zona, permitiendo un desarrollo agrícola sin grandes alteraciones.
Este análisis se basa en el Boletín Agrometeorológico Semanal del IDEAM, que proporciona información crucial para la planificación y gestión de actividades agrícolas en Colombia.
Comportamiento reciente de la temperatura
Análisis de Variación de Temperatura en Colombia
Anomalías en Temperatura Máxima:
Las mayores anomalías positivas en temperatura máxima se observan en los Llanos, especialmente en Meta, Casanare y Arauca, con incrementos superiores a 1.5 °C. En el Caribe Seco, departamentos como Cesar y La Guajira también presentan anomalías significativas. El Caribe Húmedo, particularmente Córdoba, muestra incrementos moderados. Estas anomalías pueden afectar negativamente el cultivo de arroz, aumentando el riesgo de estrés térmico durante la floración y el llenado de grano.
Anomalías en Temperatura Mínima:
Las anomalías de temperatura mínima son más notables en los Llanos, con aumentos superiores a 1.5 °C en Meta y Arauca. En el Caribe Seco, departamentos como Cesar y Santander muestran incrementos similares. En el Centro, Tolima y Huila presentan anomalías menos severas pero aún significativas. Estos incrementos en las temperaturas mínimas pueden acelerar el metabolismo de las plantas de arroz, afectando su desarrollo y rendimiento.
Implicaciones para el Cultivo de Arroz:
Las anomalías de temperatura, especialmente aquellas superiores a 1.5 °C, representan un riesgo para las zonas arroceras. En los Llanos, el incremento en temperatura máxima puede causar estrés térmico, reduciendo la fertilidad del polen y afectando la floración. En el Caribe Seco, las temperaturas elevadas pueden provocar deshidratación y estrés hídrico. Las temperaturas mínimas elevadas pueden acelerar el ciclo de cultivo, reduciendo el tiempo para el llenado de grano, lo que podría impactar negativamente en el rendimiento.
Es crucial implementar estrategias de adaptación, como el manejo de riego y la selección de variedades resistentes al calor, para mitigar estos efectos adversos en el cultivo de arroz.
Fuente: BAM-IDEAM.
Estado de la disponibilidad hídrica
Estado de la disponibilidad hídrica
En la región del Caribe Seco, especialmente en La Guajira y partes del Cesar, se presentan condiciones muy secas. Esta situación implica un déficit hídrico que puede afectar significativamente el cultivo de arroz, requiriendo estrategias de riego eficientes y posiblemente la implementación de sistemas de riego suplementario para mitigar el estrés hídrico.
En contraste, los departamentos de los Llanos como Meta y Casanare muestran condiciones muy húmedas. El exceso de agua puede requerir sistemas de drenaje adecuados para evitar encharcamientos que afecten la producción de arroz, promoviendo un manejo adecuado de las aguas para mantener el equilibrio hídrico en los cultivos.
Recomendación operativa: Es esencial que los distritos de riego en las zonas arroceras ajusten sus planes de manejo de agua según la variabilidad observada. En las áreas muy secas, se debe priorizar el uso de tecnologías de riego eficientes como el riego por goteo o aspersión. En zonas muy húmedas, se debe optimizar el drenaje y considerar la construcción de canales de desagüe para prevenir la saturación del suelo. Además, es crucial monitorear constantemente las condiciones climáticas para ajustar las prácticas agrícolas en tiempo real.
Fuente: IDEAM — Boletín Agrometeorológico Semanal (BAM).
Fenómenos de variabilidad climática
La variabilidad climática en Colombia está fuertemente influenciada por fenómenos como El Niño y la Oscilación Madden-Julian (MJO), que modulan las condiciones meteorológicas y, por ende, afectan la agricultura, especialmente el cultivo de arroz. Actualmente, se observan condiciones de El Niño, con anomalías en las temperaturas del mar que indican un posible aumento en la sequía y temperaturas elevadas, lo que podría generar estrés hídrico en los cultivos. Por otro lado, la MJO, en su fase actual, sugiere un debilitamiento de la actividad convectiva, lo que podría resultar en lluvias por debajo de lo normal en el corto plazo. Los agricultores deben estar atentos a estas fluctuaciones climáticas y ajustar sus prácticas de manejo y riego para mitigar los impactos adversos en la producción agrícola y asegurar una cosecha sostenible. La vigilancia continua y la adaptación son esenciales en este contexto agroclimático cambiante.
Fenómeno El Niño-La Niña (ENOS - Oscilación del Sur)
Actualmente, se observan condiciones de El Niño, con anomalías de temperaturas superficiales del mar (SST) superiores a la media en el océano Pacífico central y oriental. Desde mediados de abril de 2026, estas anomalías han ido en aumento, mientras que en el océano Pacífico occidental se registran SST cercanas a lo normal o inferiores. Se prevé que las condiciones de El Niño se fortalezcan hacia el invierno en el hemisferio norte, lo que podría impactar en el clima y la agricultura en Colombia, especialmente en la producción de arroz.
Las anomalías de temperatura en el océano superior del Pacífico ecuatorial están por encima de lo normal, lo que indica un posible desarrollo de condiciones de El Niño. La pendiente del termoclina es más baja, lo que sugiere que las aguas cálidas están acumulándose en la región. Esto puede afectar el clima en Colombia, generando lluvias irregulares y potenciales sequías en algunas zonas. Los agricultores deben estar atentos a estos cambios para ajustar sus prácticas agrícolas, en especial en el cultivo de arroz, que es sensible a las variaciones climáticas.
El monitoreo de las olas Kelvin en el Pacífico ecuatorial sugiere un período de fluctuaciones térmicas que podría influir en el clima colombiano. La persistencia de temperaturas anómalas, especialmente en la fase cálida, podría generar ingresos de humedad, afectando la disponibilidad de agua para el cultivo de arroz. Esto podría resultar en un incremento de enfermedades y plagas, así como en cambios en los ciclos de crecimiento de los cultivos. Los agricultores deben estar atentos a estas dinámicas y ajustar sus prácticas de manejo para mitigar posibles impactos adversos en la producción agrícola.
El Relative Oceanic Niño Index (RONI) es fundamental para entender el fenómeno ENSO y su impacto en Colombia. Un RONI positivo, que indica un evento de El Niño, se asocia con condiciones de sequía, altas temperaturas y estrés hídrico, lo que puede afectar gravemente el cultivo de arroz, reduciendo la disponibilidad de agua y aumentando la competencia por recursos hídricos. En contraste, un RONI negativo, correspondiente a La Niña, trae lluvias intensas y temperaturas más bajas, lo que puede favorecer el crecimiento del arroz, pero también aumenta el riesgo de inundaciones. Los agricultores deben estar atentos a estas variaciones para ajustar sus prácticas de cultivo y manejo del agua.
En conclusión, el fenómeno de El Niño se prevé que persista y se fortalezca durante el periodo diciembre–febrero, con un 63% de probabilidad de alcanzar condiciones muy fuertes. Para los agricultores e ingenieros agrónomos, es crucial ajustar las prácticas agrícolas, considerando la posibilidad de cambios en la disponibilidad de agua y las temperaturas elevadas que pueden impactar los cultivos, especialmente el arroz. Durante el trimestre junio–agosto y los meses septiembre–noviembre, se deben implementar estrategias de manejo que mitiguen los efectos adversos de esta situación climática. La vigilancia continua y la adaptación son esenciales para enfrentar los desafíos que presenta este fenómeno en el contexto agroclimático colombiano.
Oscilación Madden-Julian (MJO)
La Oscilación Madden-Julian (MJO) es un patrón climático que influye en las lluvias en Colombia al alterar la circulación atmosférica. Actualmente, Colombia se encuentra en la fase 8 de la MJO, lo que sugiere un debilitamiento de la actividad convectiva, potencialmente generando condiciones más secas. Esto podría traducirse en lluvias por debajo de lo normal en las próximas semanas. La MJO afecta la distribución y la intensidad de las precipitaciones, por lo que es crucial para los agricultores y agrónomos estar atentos a estas variaciones. Se recomienda monitorear la evolución de la MJO y su interacción con otras condiciones climáticas, especialmente en el contexto de un El Niño que se fortalece. Para más detalles, consulte la fuente: CPC-NOAA.
En la segunda quincena del mes, la señal de la Oscilación Madden–Julian (MJO) se encuentra en fase 8, desplazándose hacia el este a través del Hemisferio Occidental. Sin embargo, se han comenzado a observar signos de debilitamiento a medida que se aleja del estado base de baja frecuencia en el Pacífico Oriental, lo que podría indicar una transición en la dinámica atmosférica que afectará a Colombia.
Para la tercera semana, se pronostica que la convección asociada a la MJO empezará a manifestarse con mayor intensidad en varias regiones de Colombia, especialmente en el Pacífico y la región Andina. Esto podría traer consigo un aumento en las lluvias, lo que beneficiaría a los cultivos, pero también podría generar riesgos de inundaciones en áreas vulnerables. Es crucial que los agricultores y agrónomos estén atentos a estos cambios, ya que el incremento en las precipitaciones puede ser significativo.
En la cuarta semana, se espera que la señal de la MJO se reorganice en el Pacífico Occidental, con un fortalecimiento previsto de la convección. Comparando los modelos GEFS y ECMWF, el GEFS sugiere una señal más robusta, lo que podría traducirse en una mayor actividad convectiva y, por ende, en una posible continuidad de las lluvias en el territorio colombiano. A pesar de esta divergencia en los modelos, la tendencia es hacia un patrón de lluvias más activo.
Ante esta situación, se recomienda a los agricultores ajustar sus prácticas de riego, considerando un aumento en la humedad del suelo debido a las lluvias pronosticadas. Es aconsejable también evaluar los insumos,
Predicción de la MJO y la precipitación acumulada
A lo largo de las próximas cuatro semanas, se prevé un comportamiento atmosférico que afectará la ocurrencia de precipitaciones en Colombia, con variaciones significativas entre las distintas regiones del país. A continuación, se detalla el comportamiento esperado semana a semana.
Semana 1 (01 de junio al 07 de junio de 2026): Durante esta primera semana, se anticipa que el Caribe y el Pacífico presenten condiciones más favorables para la convección y la lluvia. Esto se traduce en un aumento en la actividad convectiva en estas regiones, lo que podría resultar en precipitaciones moderadas. La región Andina y el centro del país se encuentran en un estado más neutro, lo que sugiere que las lluvias podrían ser esporádicas o de baja intensidad. En contraste, el suroriente y parte de la Amazonía muestran un pronóstico menos optimista, con condiciones marrones que indican un posible déficit en las precipitaciones. Esto podría tener un impacto en la disponibilidad de agua para cultivos y ecosistemas en estas áreas.
Semana 2 (08 de junio al 14 de junio de 2026): En esta segunda semana, se espera un cambio notable en las condiciones atmosféricas. Las áreas del Caribe, la región Andina y el Pacífico se enfrentan a un predominio de condiciones desfavorables para la lluvia, con tonos marrones que sugieren una disminución en la actividad convectiva. Esto puede llevar a un período seco que podría afectar la agricultura, especialmente en regiones dependientes de las lluvias. Sin embargo, en la Orinoquía y los Llanos, se vislumbran condiciones más favorables, con la posibilidad de lluvias moderadas. Esto podría proporcionar un alivio temporal para las áreas que requieren humedad, aunque la distribución de las precipitaciones podría ser irregular.
Semana 3 (15 de junio al 21 de junio de 2026): A medida que avanzamos hacia la tercera semana, las condiciones desfavorables para las lluvias continúan dominando en el Caribe, Andina y el Pacífico. Con tonos marrones persistentes, estas regiones podrían experimentar una reducción significativa en las precipitaciones. Esto podría agravar la situación para los cultivos que dependen de lluvias regulares, como el arroz, que requiere un balance adecuado de humedad para su desarrollo. En contraste, el suroriente y partes de la Orinoquía muestran una ligera tendencia hacia la neutralidad, lo que podría ofrecer una mejora leve en la situación de humedad y convección. Aunque no se espera un aumento considerable en las lluvias, esta ligera mejoría podría ser beneficiosa para las áreas que han estado sufriendo condiciones secas.
Semana 4 (22 de junio al 28 de junio de 2026): Finalmente, en la cuarta semana, las tendencias de condiciones desfavorables para la lluvia se mantienen en el Caribe, la región Andina y el Pacífico, donde los tonos marrones siguen siendo predominantes. Sin embargo, se observan señales de mejora en la Orinoquía y el suroriente, con tonos más claros que sugieren una posible transición hacia condiciones más favorables para la convección y las lluvias. Esta semana podría marcar el inicio de un período más húmedo en estas regiones, lo que beneficiaría a los cultivos y a la recarga de fuentes hídricas. A pesar de que el pronóstico sigue siendo incierto, las señales de mejora en las áreas mencionadas podrían indicar un cambio favorable para la agricultura.
En resumen, las próximas cuatro semanas presentarán un panorama mixto para las precipitaciones en Colombia, con regiones que experimentarán condiciones desfavorables y otras que podrían ver cierta mejoría. La atención en las áreas más vulnerables es crucial para mitigar los efectos de las condiciones secas en la agricultura y el suministro de agua, especialmente en el cultivo de arroz, que es sensible a las variaciones de humedad. Las proyecciones están fundamentadas en datos de IDEAM - S2S_CFSv2.
Predicción Climática de la precipitación para las Cuencas
Cuencas Zona Centro
Río Recio y Venadillo
Ubicación y extensión. La cuenca se localiza en el norte del Tolima, en la vertiente oriental de la Cordillera Central, y drena hacia el río Magdalena. Su extensión total es de 100.118 ha (≈1.001 km²), repartidas en: Recio 61.448 ha, Venadillo 36.722 ha y “directos al Magdalena” 1.949 ha. Municipios involucrados: Murillo, Santa Isabel, Líbano, Lérida, Venadillo y Ambalema.
Fisiografía e hidrología. Presenta un gran gradiente altitudinal: en la parte alta del Recio se alcanzan ~5.100 m s. n. m., mientras que en la parte baja del Venadillo los niveles descienden a ~225–350 m s. n. m. antes de desembocar en el Magdalena cerca de Ambalema. Ambos ríos son tributarios del río Magdalena.
La cuenca Río Recio y Venadillo presenta un comportamiento pluviométrico bimodal, caracterizado por dos temporadas secas al año. Las precipitaciones se distribuyen de manera desigual, con períodos de menor precipitación en julio-agosto y diciembre-enero. En julio y agosto, las precipitaciones son muy bajas, con medianas de 90.5 mm y 93.8 mm respectivamente, lo que puede generar estrés hídrico en los cultivos, especialmente en aquellos que requieren agua constante, como el arroz.
Septiembre y octubre muestran un aumento en las lluvias, con medianas de 140.6 mm y 181.1 mm, lo que favorece el desarrollo de los cultivos. Sin embargo, es importante estar atentos a posibles episodios de lluvias intensas que puedan causar inundaciones. Noviembre se mantiene en un nivel relativamente limitado con 148.8 mm, lo que puede ser una oportunidad para cosechas antes del inicio de la segunda temporada seca que se da en diciembre, cuando las precipitaciones caen a 95.6 mm.
Se recomienda a los productores planificar adecuadamente el riego y considerar la siembra de arroz en los meses de mayor precipitación, como abril y mayo, para aprovechar el agua disponible. Además, deben estar preparados para manejar el exceso de agua en septiembre y octubre.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la cuenca Río Recio y Venadillo
El régimen de lluvias en la cuenca Río Recio y Venadillo muestra un comportamiento característico a lo largo de los próximos seis meses. Históricamente, las precipitaciones comienzan a aumentar notablemente a partir de junio, con una mediana de 117.2 mm, lo que indica un inicio de la temporada de lluvias. En julio y agosto, las lluvias disminuyen ligeramente, con medianas de 93.3 mm y 98.6 mm respectivamente, permaneciendo en el umbral bajo, lo que puede limitar la disponibilidad de agua en los afluentes.
A partir de septiembre, la precipitación se incrementa significativamente, alcanzando 141.2 mm, lo que la clasifica como un nivel normal. Este aumento es crucial para la recarga de los cuerpos de agua y podría mejorar las condiciones para el cultivo de arroz en la región. En octubre, las precipitaciones alcanzan una mediana de 178.7 mm, que también se considera normal, proporcionando un suministro de agua adecuado para los cultivos.
Sin embargo, en noviembre, la mediana de 152.9 mm indica que las lluvias continúan siendo significativas, lo que podría generar un riesgo moderado de crecientes y desbordamientos en los ríos. Ninguna de las medianas históricas de este pronóstico cae por debajo de 100 mm ni supera los 300 mm, lo que sugiere que, aunque se prevén lluvias abundantes, no se anticipan eventos extremos que pudieran comprometer la seguridad hídrica en la cuenca. En general, el análisis de las precipitaciones acumuladas resalta un patrón de lluvias que favorece la agricultura, especialmente para el cultivo de arroz, mientras que se debe tener precaución ante posibles crecidas en los meses finales del periodo considerado.
Análisis de tendencias de cambio en la cuenca Río Recio y Venadillo
Las proyecciones de precipitación acumulada para la cuenca Río Recio y Venadillo entre junio y noviembre de 2026 indican una reducción significativa en los niveles de precipitación. En junio, se anticipa una disminución moderada de -15.9%, lo que podría comenzar a afectar el balance hídrico de la región. Sin embargo, la tendencia se vuelve alarmante en julio, donde se prevé una reducción drástica del -61.1%.
Agosto presenta una de las caídas más severas, con un cambio pronosticado de -79.9%. Esta reducción extrema podría tener graves repercusiones en los ecosistemas locales y en la agricultura, especialmente para cultivos sensibles como el arroz. En septiembre, aunque se espera una ligera mejora, la reducción sigue siendo significativa con un -55.6%.
Los meses de octubre y noviembre muestran una leve estabilización con cambios de -3.4% y -9.7%, respectivamente. Sin embargo, estos valores aún reflejan condiciones por debajo de los niveles históricos normales. En resumen, la cuenca Río Recio y Venadillo enfrentará un periodo crítico de sequía que podría impactar negativamente la disponibilidad de agua y la producción agrícola en la región.
Evolución de la precipitación en la cuenca Río Recio y Venadillo
Se prevé que durante el mes de junio de 2026, la cuenca del Río Recio y Venadillo experimente una precipitación significativa, con un total pronosticado de 92.8 mm. Sin embargo, la probabilidad de acierto es del 55%, lo que indica que hay una muy baja confianza en este pronóstico. Este volumen de lluvia, si se confirma, podría generar un incremento en los caudales, pero también podría presentar riesgos de estrés hídrico si las lluvias son inferiores a lo esperado.
Para julio, los modelos indican que se espera una disminución notable en la precipitación, con un pronóstico de 34.5 mm y una probabilidad de acierto del 63%. Aunque existe una ligera mejora en la fiabilidad del pronóstico, este volumen de lluvia sigue siendo bajo y podría llevar a situaciones de estrés hídrico para los cultivos.
En agosto, se prevé que la lluvia sea aún más escasa, con solo 19.5 mm pronosticados y una probabilidad de acierto del 81%. Esto sugiere que es altamente probable que se experimente un déficit hídrico significativo en este mes, lo que podría afectar negativamente a los cultivos.
Para septiembre, los modelos indican un aumento en la precipitación a 65.5 mm, con una probabilidad de acierto del 75%. Aunque hay una mejora en el volumen de lluvia, aún se encuentra por debajo de los niveles críticos para un adecuado desarrollo agrícola.
Finalmente, se anticipa un aumento drástico en las lluvias en octubre y noviembre, con pronósticos de 173.7 mm y 146.4 mm, respectivamente. Sin embargo, la probabilidad de acierto es del 62% y 56%, lo que sugiere una baja confianza en estos valores. Si se superan los 300 mm en alguno de estos meses, se podrían presentar riesgos de inundaciones, lo que generaría un impacto severo en la infraestructura y la producción agrícola.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Río Recio y Venadillo, la próxima semana se prevén días con volúmenes de precipitación que varían desde niveles moderados hasta elevados. El día 21 se espera que se registre el mayor volumen, con precipitaciones en el rango de volúmenes elevados. Este patrón se repite el día 22, donde también se anticipan volúmenes significativos. Durante los días 19 y 20, se prevén volúmenes moderados a elevados, lo que sugiere un clima mayormente húmedo en esos días. Los días 16 y 17 también presentan pronósticos de precipitaciones intensas, pero con volúmenes que se consideran más bajos en comparación con el resto de la semana.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, los porcentajes son prometedores. Se observan altas probabilidades de tiempo húmedo, con un 70% de puntos con lluvia el 16, 20, 21 y 22, así como un 60% el 19. El 18 y el 17 presentan un 50%, lo que todavía indica buenas expectativas de lluvia. Esto sugiere que, en general, la cuenca se verá beneficiada por un ambiente húmedo durante la semana, lo cual es favorable para los cultivos y la recarga de las fuentes hídricas locales.
(IDEAM – WRF Colombia)
Cucuana
La cuenca del río Cucuana, ubicada en el suroccidente del Tolima al sur de Ibagué, abarca cerca de 1915 km² desde su nacimiento en el páramo de Cumbarcó hasta su confluencia con el río Saldaña tras recorrer unos 110 km. En su recorrido atraviesa los municipios de Roncesvalles, San Antonio y Ortega, recibiendo afluentes como los ríos Cucuanita, San Marcos, Perrillo y la quebrada El Oasis. En esta subcuenca se desarrolla el Proyecto Hidroeléctrico Cucuana y opera el principal distrito de riego de la región, que suministra agua a extensas áreas de arroz irrigado y cultivos de ciclo corto (maíz, sorgo, ajonjolí, algodón) en las zonas no inundables. Además de su importancia agrícola, la cuenca juega un papel clave en la regulación del régimen hídrico y la generación de energía para la zona.
La cuenca Cucuana presenta un comportamiento histórico de precipitaciones bimodal, con dos temporadas secas al año. Las temporadas de menor precipitación suelen ocurrir entre julio y agosto, así como en enero y febrero. Durante estos meses, las precipitaciones son relativamente limitadas, con promedios mensuales que oscilan entre 84.2 mm en agosto y 106.2 mm en julio. Este patrón indica que los productores deben estar preparados para manejar el estrés hídrico y considerar el riego suplementario si es necesario.
A partir de septiembre, las precipitaciones comienzan a aumentar, alcanzando un promedio de 119.6 mm. Octubre y noviembre son meses clave, donde las precipitaciones son adecuadas, con promedios de 190.7 mm y 209.8 mm, respectivamente. Esto representa una oportunidad para los cultivos, especialmente para el arroz, que se beneficia de estas condiciones.
Sin embargo, en diciembre, las precipitaciones vuelven a disminuir a 134.8 mm, aunque aún son relativamente favorables. Es crucial que los productores planifiquen sus siembras considerando estas variaciones. La gestión adecuada del agua y la selección de cultivos adaptados a estas condiciones pueden maximizar la productividad en la cuenca Cucuana.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Cucuana
El régimen de lluvias en la cuenca Cucuana presenta una variabilidad significativa a lo largo de los meses, especialmente en la primera mitad del año. Durante el mes de junio, la precipitación media es de 129.3 mm, indicando un aporte considerable de agua, aunque aún se encuentra en el rango bajo según los umbrales establecidos. En julio, esta cifra desciende a 108.4 mm, manteniendo la tendencia de lluvias limitadas.
Agosto marca un descenso notable en la pluviosidad, con una mediana de 86.4 mm, lo que se clasifica como un nivel bajo. Este periodo seco puede afectar la disponibilidad de agua en la cuenca, lo que podría impactar negativamente en los cultivos, incluyendo el arroz, que requiere condiciones hídricas adecuadas.
En septiembre, la precipitación aumenta nuevamente a 117.4 mm, aún bajo el umbral de 150 mm, lo que sugiere un periodo de recuperación. Sin embargo, en octubre y noviembre se observa un aumento significativo en la cantidad de lluvia, con medianas de 189.1 mm y 206.2 mm respectivamente. Estos valores superan el umbral de normalidad y pueden contribuir a un aumento en el nivel del río, lo cual es crucial para la recarga de acuíferos y la disponibilidad de agua para riego.
Es importante resaltar que ninguna de las medianas históricas analizadas supera los 300 mm, lo que indica que no hay riesgo inmediato de crecientes extremas o desbordamientos en la cuenca. Sin embargo, los meses de octubre y noviembre son críticos para la gestión del agua, dado el aumento de la precipitación, lo que puede influir en la planificación agrícola y la seguridad hídrica en la región.
Análisis de la Precipitación Acumulada en la Cuenca Cucuana
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Cucuana entre junio y noviembre de 2026 indican una tendencia preocupante hacia la reducción significativa de las precipitaciones. En junio, se anticipa una reducción moderada del 13.4%, que podría no ser alarmante en un primer vistazo, pero marca el inicio de un patrón descendente.
Este patrón se intensifica drásticamente en julio, donde se prevé una reducción considerable del 42.5%, sugiriendo que las condiciones climáticas podrían volverse más adversas para la agricultura y el abastecimiento de agua. El descenso alcanza su punto más crítico en agosto, con un cambio pronosticado del 88.3%. Esta reducción extrema podría tener repercusiones severas para los cultivos y los ecosistemas locales.
Las disminuciones continúan en septiembre con un 76.8%, seguido por una leve mejora en octubre con una reducción del 18.1%. Sin embargo, la tendencia sigue siendo negativa en noviembre, donde se prevé un cambio del 12.7%.
En resumen, la cuenca Cucuana enfrentará un periodo crítico con reducciones significativas en la precipitación, lo que podría afectar gravemente la producción agrícola y la disponibilidad de recursos hídricos en la región. Es imperativo que se implementen estrategias de adaptación y manejo de recursos para mitigar estos impactos.
Pronóstico de Precipitación para la Cuenca Cucuana
Se prevé que la cuenca Cucuana experimente un comportamiento variable en los volúmenes de precipitación durante los próximos meses. Según los modelos meteorológicos, se anticipa que en junio de 2026 se registren aproximadamente 112.6 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 52%. Esta probabilidad indica que la fiabilidad del pronóstico es baja, lo que sugiere que los volúmenes reales podrían diferir significativamente.
En julio, se estima una disminución a 59.2 mm de precipitación, con una probabilidad de acierto del 59%, lo que también refleja un bajo nivel de confianza. En agosto, la situación cambia drásticamente, ya que se prevé que la lluvia baje a 7.2 mm, con una probabilidad de acierto del 74%, lo cual sugiere que esta predicción es más confiable, aunque el volumen de precipitación esperado es muy bajo, lo que podría generar estrés hídrico en los cultivos.
A partir de septiembre, se anticipa un ligero aumento en la precipitación a 27.3 mm, con una probabilidad de acierto del 78%, lo que indica que hay una buena probabilidad de que se cumpla este pronóstico. Sin embargo, en octubre, se espera un notable incremento, alcanzando 145.9 mm, con un 62% de probabilidad de acierto, lo que podría generar riesgos de inundaciones si se superan los 300 mm.
Finalmente, en noviembre, se pronostican 173.9 mm con una probabilidad de acierto del 55%, lo que nuevamente sugiere un riesgo de inundaciones, pero con una baja fiabilidad en el pronóstico. En resumen, la gestión de recursos hídricos es crucial para mitigar los efectos de las lluvias extremas y garantizar la sostenibilidad de los cultivos en la cuenca Cucuana.
Pronóstico de tiempo (7 días)
El pronóstico de precipitación para la cuenca Cucuana indica que los días con mayores volúmenes esperados serán el 16 de junio, donde se anticipan volúmenes elevados, y el 21 de junio, con volúmenes moderados a elevados. El 16 de junio se prevén precipitaciones intensas, mientras que el 21 de junio se esperan precipitaciones moderadas, lo que podría ser favorable para la agricultura. El 20 de junio también muestra un potencial de volúmenes moderados, aunque con una intensidad leve.
Los días 17 y 19 de junio presentan volúmenes leves, con probabilidades de tiempo húmedo que son buenas, alcanzando el 50 %. El 18 de junio se prevé un día seco, con bajas probabilidades de lluvias. En los días restantes, especialmente el 20, 21 y 22 de junio, las probabilidades de tiempo húmedo aumentan, alcanzando hasta un 85 % el 22 de junio, lo que sugiere un buen potencial para la acumulación de agua en el suelo.
En resumen, la próxima semana se caracteriza por un inicio con precipitaciones intensas, seguido de días con lluvias leves a moderadas, lo que podría beneficiar el desarrollo agrícola en la cuenca Cucuana. (IDEAM – WRF Colombia)
Coello
El análisis histórico de las precipitaciones en la cuenca Coello para los meses de julio a diciembre revela un comportamiento significativo que los productores deben considerar.
Julio y agosto son meses de precipitaciones muy bajas, con medianas de 96.8 mm y 71.7 mm, respectivamente, lo que señala un período crítico para el cultivo de arroz, ya que puede favorecer el estrés hídrico. Septiembre muestra un aumento moderado con 124.2 mm, lo cual puede ser beneficioso, pero aún se considera dentro de las precipitaciones relativamente limitadas. En octubre, las precipitaciones aumentan a 169.6 mm, lo que puede marcar el inicio de una fase más favorable para los cultivos. Noviembre también presenta valores significativos con 154.2 mm, mientras que diciembre vuelve a un nivel más bajo con 97.3 mm.
La cuenca Coello presenta un régimen bimodal, caracterizado por dos temporadas secas al año. Estas temporadas se concentran principalmente en julio y agosto, y de nuevo en diciembre. Los productores deben ser conscientes de estas tendencias para ajustar sus prácticas agrícolas, considerando la necesidad de implementar sistemas de riego durante los meses de escasas precipitaciones y planificar la siembra de arroz en función de los picos de lluvia. Además, es recomendable monitorear las condiciones climáticas para anticipar cualquier riesgo de sequía o exceso de agua en los meses de mayor precipitación.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Coello
El régimen de lluvias en la cuenca de Coello presenta variaciones significativas a lo largo de los próximos seis meses. A continuación, se describen las precipitaciones acumuladas en milímetros, basadas en las medianas históricas.
En junio, la cuenca recibe un promedio de 123.3 mm, lo que indica un nivel de lluvia bajo, pero dentro del rango considerado normal para el contexto regional. En julio, la precipitación disminuye a 101.6 mm, manteniendo un comportamiento similar, aunque todavía en la categoría de lluvia baja. Agosto es el mes más seco de este periodo, con una mediana de 76.6 mm, lo que puede impactar negativamente en la disponibilidad de agua para el riego, especialmente en cultivos como el arroz.
A partir de septiembre, las lluvias incrementan notablemente, alcanzando 130.2 mm, lo que representa un regreso a condiciones más favorables. En octubre, la precipitación se eleva a 161.6 mm, superando la barrera de los 150 mm y entrando en la categoría de lluvia normal, lo que contribuye a la recarga de los cuerpos de agua y mejora la disponibilidad hídrica. Finalmente, en noviembre, se espera una precipitación de 149.3 mm, manteniendo condiciones adecuadas para el crecimiento de los cultivos.
Es importante destacar que durante este periodo, ninguna de las precipitaciones históricas supera los 300 mm, lo que reduce el riesgo de crecientes y desbordamientos en los ríos locales. Sin embargo, el descenso en las lluvias de agosto podría generar preocupación respecto al abastecimiento de agua en la cuenca, destacando la importancia de una gestión adecuada de los recursos hídricos para asegurar la continuidad de los cultivos.
Análisis de cambios en la precipitación para la cuenca Coello
Las proyecciones de cambios en la precipitación acumulada para la cuenca Coello durante el período de junio a noviembre de 2026 indican una tendencia notable hacia la reducción.
En junio, se anticipa un cambio de -10.7%, lo que sugiere una leve disminución de las precipitaciones. Sin embargo, la situación se vuelve más preocupante en julio, con una reducción importante del -42.5%. Este descenso se acentúa en agosto, donde se prevé una disminución drástica de -81.8%, lo que podría tener implicaciones severas para los ecosistemas y la agricultura en la región.
En septiembre, aunque la reducción se mantiene significativa con un -65.2%, hay una ligera mejora en octubre, donde se estima un cambio de solo -5.1%. Sin embargo, en noviembre, se espera nuevamente un descenso del -19.8%, lo que continúa la tendencia negativa.
En resumen, las proyecciones sugieren un periodo de sequía severa en la cuenca Coello, especialmente en los meses de agosto y septiembre. Esto podría afectar gravemente la producción agrícola, especialmente en cultivos sensibles a la disponibilidad de agua, como el arroz. Es crucial que se implementen estrategias de manejo del agua y adaptación a estos cambios climáticos para mitigar los impactos esperados.
Pronóstico de Precipitación para la Cuenca Coello
Se prevé que la cuenca Coello experimentará una evolución variable en sus volúmenes de precipitación durante los próximos meses. Para junio de 2026, se pronostican 117.3 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 56%, lo que indica que la fiabilidad de este pronóstico es relativamente baja. Esto significa que se deben considerar otras fuentes de información para la planificación agrícola.
En julio, se anticipa una disminución significativa a 66.0 mm, con una probabilidad de acierto del 57%. A pesar de que esta cifra sugiere una tendencia de lluvia moderada, la baja probabilidad de acierto puede generar incertidumbre en la gestión del agua y los cultivos.
Para agosto, los modelos indican una reducción drástica a solo 14.8 mm, con una alta probabilidad de acierto del 82%. Esta baja precipitación podría generar un estrés hídrico considerable para los cultivos, especialmente si no se implementan medidas de riego adecuadas.
En septiembre, se prevé un ligero aumento a 48.9 mm, con una probabilidad de acierto del 79%, lo que sugiere que la situación podría mejorar, aunque aún se mantendría bajo riesgo de estrés hídrico.
Octubre muestra un repunte a 147.7 mm, con una probabilidad de acierto del 62%. Aunque la cantidad es relativamente alta, no se espera que alcance el umbral crítico de 300 mm, que podría causar inundaciones. Sin embargo, es esencial estar atentos a esta transición.
Finalmente, en noviembre se pronostican 123.3 mm, con una probabilidad de acierto del 55%. Este pronóstico también presenta riesgos asociados a la incertidumbre en la cantidad de lluvia, lo que podría afectar la gestión de cuencas y recursos hídricos.
En resumen, se recomienda monitorear de cerca las condiciones climáticas y estar preparados para posibles ajustes en las prácticas agrícolas, especialmente en relación con el riego y la gestión del agua.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Coello, se espera que la próxima semana presente días con diferentes volúmenes de precipitación. El 16 de junio se anticipan volúmenes moderados, con una mediana de 3 mm y altas probabilidades de tiempo húmedo, cercanas al 100 %. Para el 17 y 18 de junio, se prevé una disminución en las lluvias, con expectativas de tiempo sin lluvias o muy leves. A partir del 19 de junio, el pronóstico muestra un ligero aumento en las precipitaciones, aunque se mantendrán en rangos bajos, con volúmenes leves y bajas probabilidades de tiempo húmedo.
Entre el 20 y el 22 de junio, se prevé un repunte en las precipitaciones, nuevamente en rangos moderados, con volúmenes que podrían alcanzar hasta 9 mm. Las probabilidades de tiempo húmedo también son buenas, oscilando entre el 72.2 % y el 77.8 % en estos días. Esto sugiere que el final de la semana podría ser más favorable para la acumulación de agua en la cuenca, beneficiando potencialmente la agricultura local.
En resumen, se anticipan días de volúmenes moderados al inicio y al final de la semana, con un período seco en el medio, lo que podría influir en las actividades agrícolas en la región (IDEAM – WRF Colombia).
Saldaña
La cuenca Saldaña presenta un comportamiento bimodal en su régimen pluviométrico, con dos temporadas secas al año. Estas temporadas se sitúan de julio a agosto y nuevamente desde finales de diciembre hasta enero. Históricamente, los meses de julio y agosto son los de menor precipitación, con acumulados de 66.1 mm y 57.8 mm respectivamente, lo que se traduce en precipitaciones muy bajas.
A partir de septiembre, las precipitaciones comienzan a aumentar, alcanzando los 102.2 mm, y continúan incrementándose en octubre (208 mm) y noviembre (223.8 mm), donde las lluvias son adecuadas. Diciembre presenta un descenso, pero sigue siendo relativamente limitado con 155.1 mm. Este patrón sugiere que los productores deben estar preparados para maximizar la cosecha en los meses de mayor precipitación, especialmente en octubre y noviembre, mientras que deben prever una escasez de agua durante los meses de julio y agosto, lo que puede afectar negativamente el crecimiento de los cultivos.
Se recomienda que los agricultores planifiquen estrategias de riego para los meses secos y busquen cultivos que se adapten a condiciones de menor humedad. Además, es fundamental monitorear el clima y las precipitaciones para ajustar las prácticas agrícolas, especialmente en los períodos críticos de octubre y noviembre, donde se concentran las lluvias beneficiosas.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Saldaña
La cuenca de Saldaña presenta un régimen de lluvias característico que se manifiesta de manera notable en los próximos seis meses, desde junio hasta noviembre. La mediana de precipitación para junio es de 86.3 mm, lo que indica un nivel de lluvia bajo, según los umbrales establecidos. Este mes marca el inicio de un período en que las precipitaciones tienden a aumentar gradualmente.
En julio, las lluvias disminuyen ligeramente a 66.7 mm, manteniéndose aún en el rango bajo. Durante agosto, la tendencia se mantiene con 60.0 mm, lo que puede generar condiciones de sequía moderada, afectando potencialmente la disponibilidad de agua en la cuenca y el suministro para los cultivos, incluyendo el arroz.
El mes de septiembre muestra un cambio significativo, con un aumento notable en la mediana de 102.6 mm, que entra en la categoría de lluvias normales, mejorando las condiciones hídricas. Sin embargo, es en octubre y noviembre cuando se presentan los valores más altos, con 207.8 mm y 250.8 mm respectivamente. Ambos meses superan el umbral de 150 mm, indicando un aumento considerable en las precipitaciones que podría generar riesgos de crecientes y desbordamientos en el río.
Es importante resaltar que, históricamente, no se han registrado medianas superiores a 300 mm en esta cuenca, lo que sugiere un riesgo moderado frente a eventos de lluvias extremas. No obstante, el aumento de las lluvias en octubre y noviembre puede tener un impacto positivo en la recarga de acuíferos y en la disponibilidad de agua para el riego de cultivos, favoreciendo la producción agrícola en la región.
Análisis de Cambios en la Precipitación Acumulada para la Cuenca Saldaña
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Saldaña durante el periodo de junio a noviembre de 2026 indican una tendencia alarmante hacia la reducción significativa de las lluvias. En junio, se espera una reducción moderada del 10.4%, que anticipa un inicio de condiciones más secas. Sin embargo, el pronóstico se torna drástico en julio, con un cambio sustancial del -50.8%, sugiriendo un impacto considerable en los recursos hídricos de la región.
El descenso en la precipitación se vuelve aún más severo en agosto, con un pronóstico de -81.5%, lo que podría provocar condiciones de sequía extrema. Septiembre presenta una reducción crítica del -93.0%, lo que señala un riesgo inminente para la agricultura y la gestión del agua en la cuenca.
Aunque octubre y noviembre muestran una ligera mejora con cambios del -33.5% y -16.5% respectivamente, estas cifras siguen indicando condiciones significativamente por debajo de lo normal. En conclusión, la cuenca Saldaña enfrentará un futuro con desafíos hídricos importantes, lo que requerirá estrategias de adaptación para mitigar los efectos de esta alarmante disminución en la precipitación.
Evolución de los volúmenes de lluvia en la cuenca Saldaña
Se prevé que la cuenca Saldaña experimente variaciones significativas en los volúmenes de precipitación durante los próximos meses. Según el pronóstico, en junio de 2026 se anticipa un total de 92.6 mm de lluvia, con una probabilidad de acertar del 56%. Este volumen de precipitación puede generar condiciones de humedad en el suelo, pero la baja probabilidad indica que existe una incertidumbre considerable sobre la cantidad real de lluvia.
En julio, se pronostica una disminución notable en los volúmenes de lluvia, con 33.5 mm esperados y un 61% de probabilidad de acierto. Aunque este volumen es relativamente bajo, la probabilidad de acierto mejora, pero sigue siendo moderada. Esto podría generar un riesgo de estrés hídrico en los cultivos si la lluvia no alcanza al menos los 50 mm.
Para agosto, se prevén solo 10.6 mm, con una probabilidad de acierto del 73%, lo que sugiere que es probable que la precipitación sea insuficiente, aumentando el riesgo de estrés hídrico en la región agrícola.
En septiembre, la tendencia de baja precipitación continúa, con solo 7.4 mm pronosticados y una probabilidad de 83%, lo que indica una alta certeza sobre la escasez de lluvia.
Sin embargo, en octubre, se espera un aumento abrupto, con 127.9 mm pronosticados y una probabilidad de 72%. Aunque este volumen podría ser beneficioso, hay que estar alertas ante la posibilidad de inundaciones si la precipitación supera los 300 mm.
Finalmente, en noviembre, se anticipa un notable incremento con 209.5 mm y una probabilidad de 58%, lo que sugiere que la incertidumbre es alta y podría haber riesgos asociados a inundaciones si la lluvia se desborda. En resumen, la cuenca Saldaña enfrentará un periodo crítico donde el manejo del agua y la planificación agrícola serán esenciales.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Saldaña, se anticipan días con diferentes volúmenes de precipitación a lo largo de la próxima semana. El día con mayor expectativa de acumulación será el 16 de junio, donde se prevén volúmenes intensos. Este día, la mediana de precipitación sugiere precipitaciones intensas, lo que podría generar un impacto significativo en el suelo y los cultivos. A partir de ese día, la situación cambia drásticamente, con los siguientes días (17 y 18 de junio) mostrando volúmenes bajos o nulos, lo que podría limitar la disponibilidad de agua para la agricultura.
A partir del 19 de junio y hasta el 22, se esperan volúmenes moderados a leves. En particular, los días 20 y 21 presentan buenas probabilidades de tiempo húmedo, lo que podría facilitar la recarga de los suelos. El 22 también muestra buenas probabilidades, aunque con volúmenes más reducidos.
Analizando las probabilidades de tiempo húmedo, el 16 de junio presenta probabilidades cercanas al 100 %, lo que indica un día casi seguro de lluvia. Sin embargo, el 17 y 18 muestran bajas probabilidades de lluvia, con un incremento notable a partir del 20 y 21, donde se alcanzan altas probabilidades de tiempo húmedo. En conclusión, la cuenca Saldaña experimentará una semana variable, con un inicio muy húmedo seguido de días más secos y con probabilidades moderadas de lluvia.
(IDEAM – WRF Colombia)
Río Neiva
El comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Río Neiva durante los meses de julio a diciembre muestra una clara tendencia bimodal, con dos temporadas secas. En julio y agosto, las precipitaciones son notablemente bajas, con un promedio de 67.8 mm y 50 mm, respectivamente. Esto representa un riesgo significativo para los cultivos, ya que la escasez de agua puede afectar el crecimiento y desarrollo de los cultivos, especialmente el arroz, que es sensible a la humedad del suelo.
A partir de septiembre, las precipitaciones comienzan a aumentar, alcanzando los 60.4 mm. En octubre, se registran 149.9 mm, lo que indica un inicio de la temporada de lluvias más activa. Noviembre es el mes con mayor precipitación histórica, con 201.1 mm, proporcionando condiciones adecuadas para el riego y el crecimiento de los cultivos. En diciembre, las precipitaciones disminuyen ligeramente a 136.6 mm.
Los productores deben considerar el almacenamiento adecuado de agua durante los meses secos (junio, julio y agosto) y planificar la siembra de arroz para aprovechar la abundancia de lluvias en octubre y noviembre. Se recomienda monitorear las condiciones del suelo y ajustar las prácticas de riego para maximizar el rendimiento de los cultivos en función de las variaciones históricas de las precipitaciones.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en el Río Neiva
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Neiva presenta variaciones significativas a lo largo de los meses, con un patrón estacional que influye en la disponibilidad de agua y en el nivel del río. Durante los próximos seis meses, se observan las siguientes precipitaciones acumuladas en milímetros:
- Junio: 86.3 mm
- Julio: 71.2 mm
- Agosto: 51.4 mm
- Septiembre: 64.6 mm
- Octubre: 145.1 mm
- Noviembre: 196.1 mm
Analizando estas cifras, se puede observar que junio, julio, y agosto presentan valores de precipitación que se encuentran por debajo de los 100 mm, lo que indica un régimen de lluvias muy bajo a bajo en esos meses. Esto puede resultar en niveles críticos en los afluentes, afectando la disponibilidad de agua y el riego agrícola. En particular, agosto con 51.4 mm es el mes más seco, lo que podría limitar el suministro de agua para los cultivos.
A partir de septiembre, la precipitación comienza a aumentar, alcanzando 145.1 mm en octubre y 196.1 mm en noviembre, lo que se clasifica como normal y podría mejorar la situación hídrica de la cuenca. Sin embargo, es importante señalar que ninguna de las medianas históricas supera los 300 mm, lo que indica que no hay riesgo inmediato de crecientes o desbordamientos.
En conclusión, el comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca del Río Neiva muestra una tendencia hacia un inicio de periodo seco seguido de un aumento significativo hacia la temporada de lluvias, lo cual es crucial para la planificación de recursos hídricos y la agricultura en la región.
Análisis de cambios en la precipitación acumulada para la cuenca Río Neiva
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Río Neiva muestran una tendencia variable y preocupante a lo largo de los meses de junio a noviembre de 2026. En junio, se anticipa un incremento moderado del 15.6%, lo que podría favorecer el inicio de la temporada de lluvias y el desarrollo de cultivos en la región.
Sin embargo, a partir de julio, se observará un descenso significativo, con una reducción del 24.1% en julio, que se profundizará en agosto con un desplome del 41.9%. Esta tendencia negativa continuará en septiembre, donde se prevé una reducción importante del 59.6% en la precipitación acumulada. La situación no mejorará en octubre, con un cambio negativo del 42.2%, y aunque noviembre experimentará una ligera mejora con una reducción moderada del 22.8%, los niveles de precipitación seguirán siendo preocupantemente bajos.
En resumen, la cuenca Río Neiva enfrentará un primer semestre de 2026 con un potencial de incremento en las lluvias, pero posteriormente sufrirá un periodo prolongado de sequía significativa que podría afectar gravemente la agricultura y la disponibilidad de agua en la región.
Pronóstico de Precipitación para la Cuenca Río Neiva
Se espera que los volúmenes de lluvia en la cuenca Río Neiva evolucionen de la siguiente manera en los próximos meses:
Junio 2026: Se prevé una precipitación de 99.9 mm con una probabilidad de acierto de 63%. Aunque el pronóstico indica un volumen considerable de lluvia, la probabilidad de acierto es relativamente baja, lo que sugiere que los resultados pueden variar.
Julio 2026: Los modelos indican que la precipitación oscilará en torno a 55.0 mm con un 58% de probabilidad de acierto. Este volumen es crítico, ya que si se recibiera menos de 50 mm, podría haber riesgo de estrés hídrico en cultivos.
Agosto 2026: Se anticipa una disminución en la lluvia, alcanzando 33.4 mm y una probabilidad de acierto del 69%. Aunque hay una ligera mejora en la probabilidad de acierto, la cantidad pronosticada sugiere un riesgo de estrés hídrico.
Septiembre 2026: La precipitación se pronostica en 29.1 mm con 77% de probabilidad de acierto. A medida que los volúmenes continúan disminuyendo, el riesgo de estrés hídrico se incrementa si los niveles se mantienen por debajo de 50 mm.
Octubre 2026: Se prevé un aumento significativo a 81.6 mm con un 78% de probabilidad de acierto. Este incremento podría aliviar las condiciones de estrés hídrico, pero aún existe riesgo de inundaciones si se superan los 300 mm.
Noviembre 2026: Finalmente, se anticipa un volumen considerable de 143.1 mm con una probabilidad de acierto del 59%. La incertidumbre en este pronóstico hace que el riesgo de inundaciones deba ser monitoreado de cerca.
Conclusión
En resumen, se sugiere estar atentos a las condiciones meteorológicas, especialmente en julio y agosto, donde el riesgo de estrés hídrico es elevado. Además, los meses de octubre y noviembre demandan vigilancia para prevenir posibles inundaciones.
Pronóstico de tiempo (7 días)
Para la próxima semana en la cuenca Río Neiva, se esperan días con variaciones significativas en los volúmenes de precipitación. El día 16 de junio se anticipan volúmenes moderados de lluvia, con una mediana de 8 mm, y se espera que la probabilidad de tiempo húmedo sea cercana al 100 %. En contraste, los días 17 y 21 de junio mostrarán volúmenes leves, con acumulados de 1 mm y una probabilidad de tiempo húmedo del 50 % y 40 %, respectivamente. Los días 18, 19 y 20 de junio no se anticipan precipitaciones significativas, con acumulados de 0 mm y probabilidades de tiempo húmedo que varían entre 40 % y 50 %. Finalmente, los días 21 y 22 de junio podrían presentar algunas lluvias leves, aunque la probabilidad de tiempo húmedo se mantiene baja, alrededor del 40 %.
En resumen, la cuenca Río Neiva experimentará un inicio de semana más húmedo, mientras que hacia el final la probabilidad de lluvias se reduce considerablemente, indicando un patrón de tiempo variable que podría influir en la agricultura local. Es fundamental monitorear las condiciones diarias para ajustar prácticas agrícolas apropiadamente. (IDEAM – WRF Colombia)
Alto Magdalena
Históricamente, en la cuenca Alto Magdalena, los meses de julio y agosto presentan precipitaciones muy bajas, con medianas de 65.5 mm y 56.2 mm, respectivamente. Esto indica una etapa crítica para los cultivos, ya que la disponibilidad de agua puede ser insuficiente. Septiembre muestra un leve aumento con 86.4 mm, pero sigue siendo considerado como un mes de precipitaciones muy bajas.
A partir de octubre, la cuenca empieza a experimentar un incremento en las lluvias, alcanzando una mediana de 158.2 mm, lo que lo clasifica como un mes de precipitaciones relativamente limitadas. Noviembre y diciembre continúan esta tendencia, con medianas de 165.8 mm y 114.2 mm, respectivamente. Esto sugiere que noviembre es un mes clave para la recuperación hídrica antes de la temporada seca.
La cuenca Alto Magdalena presenta un régimen bimodal, caracterizándose por dos temporadas secas al año. La primera temporada seca se extiende de junio a agosto, y la segunda de diciembre a enero, lo que implica que durante estos meses los productores deben planificar sus cultivos con especial atención a la disponibilidad de agua. Se recomienda el uso de técnicas de conservación de humedad y el monitoreo constante de las condiciones climáticas para optimizar la producción agrícola.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Alto Magdalena
El régimen de lluvias en la cuenca Alto Magdalena presenta variaciones significativas a lo largo de los próximos seis meses, con un patrón que refleja tanto períodos de precipitaciones moderadas como intensas. Históricamente, en junio se observa una mediana de 88.6 mm, lo que indica un inicio de la temporada de lluvias con niveles bajos a normales. En julio, la precipitación disminuye a 66.9 mm, manteniéndose por debajo de los 100 mm, lo que puede afectar temporalmente el nivel de los ríos y la disponibilidad de agua para los cultivos.
A medida que avanza el año, en agosto la mediana de lluvias se reduce aún más a 57.3 mm, lo que clasifica este mes como de muy baja precipitación. Esta situación podría generar preocupaciones en la disponibilidad hídrica para la agricultura y el ecosistema local. Sin embargo, en septiembre, se produce un repunte significativo con 86.1 mm, lo cual señala un retorno a condiciones más favorables.
Octubre y noviembre presentan un cambio drástico, con acumulaciones pluviométricas significativamente más altas: 155.5 mm y 164.3 mm, respectivamente. Ambos meses se encuentran en la categoría de normal a intensa, sugiriendo un riesgo elevado de crecientes y desbordamientos en los ríos, lo que podría impactar tanto la infraestructura como los cultivos en la región.
En resumen, el comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Alto Magdalena muestra un patrón variable con riesgos asociados por sequías leves y potenciales inundaciones, lo que requiere una gestión cuidadosa de los recursos hídricos y planificación agrícola.
Análisis de Cambio de Precipitación Acumulada en la Cuenca Alto Magdalena
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Alto Magdalena presentan una tendencia preocupante para el periodo de junio a noviembre de 2026. En junio, se anticipa un incremento moderado del 11.0%, lo que podría favorecer el inicio de la temporada de lluvias y beneficiar los cultivos.
Sin embargo, a partir de julio, se pronostica una reducción importante del 32.1% en la precipitación, lo que podría afectar negativamente la disponibilidad de agua para los cultivos. Esta tendencia se intensifica en agosto y septiembre, donde se prevé una drástica reducción del 60.0% y 62.1%, respectivamente. Estas disminuciones significativas podrían generar un estrés hídrico severo en la región, afectando la producción agrícola y el suministro de agua.
En octubre, aunque se espera una leve mejora con una reducción moderada del 35.0%, la situación sigue siendo crítica. Finalmente, en noviembre, la disminución pronosticada es del 21.6%, lo que sugiere que la cuenca podría cerrar el ciclo lluvioso con un déficit significativo de agua.
En resumen, la cuenca Alto Magdalena enfrenta un periodo de cambios climáticos que podría impactar gravemente la agricultura y la gestión de recursos hídricos en la región.
Evolución de la precipitación en la cuenca Alto Magdalena
Se prevé que la cuenca Alto Magdalena experimente una variación significativa en los volúmenes de lluvia en los próximos meses. Para junio de 2026, los modelos indican un pronóstico de 90.1 mm de precipitación, con un 61% de probabilidad de acierto. Esto sugiere que, aunque hay una probabilidad moderada de que el pronóstico se cumpla, el resultado podría variar, lo que implica un riesgo de estrés hídrico si las lluvias no alcanzan los 50 mm.
Para julio, la situación podría cambiar, ya que se pronostica una reducción significativa, con solo 43.6 mm esperados y una probabilidad de acierto del 60%. Este volumen más bajo podría generar condiciones de estrés hídrico en cultivos, particularmente en aquellos que requieren más agua, como el arroz.
En agosto, se anticipa una disminución aún mayor hacia 23.9 mm, con una probabilidad de acierto del 70%, lo que indica cierta confianza en el pronóstico, aunque los volúmenes siguen siendo preocupantes. En septiembre, se espera un ligero repunte con 34.7 mm y un 78% de probabilidad de acierto, lo que ofrece un panorama más optimista para la recuperación hídrica.
Octubre podría traer un incremento significativo con pronósticos de 102.0 mm y un 71% de probabilidad de acierto, lo cual es esencial para reponer recursos hídricos. Sin embargo, noviembre se prevé con 131.4 mm, pero con una probabilidad de acierto del 59%, lo que sugiere una baja fiabilidad en este pronóstico y un posible riesgo de inundaciones si se superan los 300 mm.
En resumen, la cuenca Alto Magdalena enfrentará un periodo de fluctuaciones en la precipitación, con riesgos asociados tanto a la escasez como al exceso de agua.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Alto Magdalena, el pronóstico de precipitación para la próxima semana indica que el día 16 de junio se esperan volúmenes elevados, con una mediana de 8 mm y alta intensidad de lluvias. Esto sugiere un día húmedo con alta probabilidad de precipitaciones significativas. Los siguientes días, del 17 al 19 de junio, se anticipan volúmenes bajos o nulos, lo que podría llevar a condiciones secas y poca actividad pluvial. Sin embargo, a partir del 20 de junio, se prevén volúmenes moderados de precipitación, con medianas de 1 mm y probabilidades de tiempo húmedo que aumentan, especialmente el 21 y el 22 de junio, donde se proyectan buenas probabilidades de lluvia.
Analizando las probabilidades de tiempo húmedo, el 16 de junio presenta altas probabilidades de precipitación, alcanzando más del 90%, mientras que del 17 al 19 se reducen significativamente a menos del 50%, sugiriendo un tiempo mayormente seco. Sin embargo, del 20 al 22 de junio, las probabilidades aumentan nuevamente, oscilando entre el 55% y el 63%, lo que indica buenas posibilidades de lluvias. Este patrón sugiere un inicio de semana marcado por lluvias intensas, seguido de un periodo seco, y finalmente un retorno a condiciones húmedas. (IDEAM – WRF Colombia)
Magdalena Medio
El comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Magdalena Medio durante los próximos meses (julio a diciembre) muestra una tendencia a la variabilidad, con meses con precipitaciones adecuadas a fuertes. En julio, las precipitaciones tienden a ser relativamente limitadas, con una mediana de 189.4 mm, lo que puede representar un riesgo para el inicio de la temporada de siembra si se presenta una sequía prolongada. A partir de agosto, las lluvias aumentan, alcanzando valores adecuados en agosto (222 mm) y continuando con precipitaciones significativas en septiembre (277 mm) y octubre (319.6 mm), lo que favorece el crecimiento de cultivos como el arroz.
Sin embargo, noviembre muestra un descenso a 266 mm, aunque sigue siendo adecuado, y diciembre presenta precipitaciones relativamente limitadas (136.2 mm). Es crucial que los productores planifiquen el manejo del agua y el control de enfermedades, especialmente en los meses de mayor lluvia.
La cuenca Magdalena Medio presenta un régimen pluviométrico monomodal, caracterizado por una única temporada seca. Esta temporada se extiende de enero a marzo, con precipitaciones más bajas, siendo enero el mes más seco (80.2 mm). La gestión del agua es esencial durante esta temporada para asegurar la disponibilidad durante los meses de siembra y cosecha.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Magdalena Medio
El régimen de lluvias en la cuenca Magdalena Medio presenta un comportamiento distintivo durante los meses de junio a noviembre. Históricamente, las precipitaciones acumuladas muestran variaciones significativas, con una mediana que oscila entre 192.0 mm y 320.8 mm.
En junio, la mediana de 218.3 mm indica un inicio de la temporada lluviosa, con condiciones normales que favorecen el crecimiento de cultivos. En julio, la mediana desciende a 192.0 mm, manteniendo un nivel bajo pero aún dentro de parámetros normales. Sin embargo, en agosto, se observa un repunte con 222.3 mm, lo que sugiere un incremento en la actividad pluvial, apoyando la actividad agrícola.
A partir de septiembre, las precipitaciones aumentan notablemente, alcanzando una mediana de 278.6 mm, lo que se clasifica como un nivel intenso. Este incremento puede afectar el nivel de los ríos, elevando el riesgo de crecientes y potenciales desbordamientos. En octubre, se registra la mediana más alta con 320.8 mm, superando el umbral de 300 mm, lo que intensifica el riesgo de inundaciones en la región. Este fenómeno puede tener un impacto significativo en el manejo del agua y la seguridad de las comunidades ribereñas.
Finalmente, en noviembre, la mediana se sitúa en 268.2 mm, manteniendo condiciones intensas, pero disminuyendo ligeramente en comparación con octubre. En resumen, las precipitaciones en la cuenca Magdalena Medio son un factor crítico que influye en la disponibilidad de agua y la gestión del riesgo de inundaciones, especialmente en los meses de septiembre y octubre.
Análisis de la Precipitación Acumulada en la Cuenca Magdalena Medio
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Magdalena Medio indican una tendencia preocupante hacia la reducción significativa de las lluvias durante el segundo semestre de 2026.
En junio, se anticipa una reducción moderada del 17.9%. Sin embargo, a partir de julio, la situación se torna más crítica, con una disminución drástica del 47.8%. Este patrón de reducción se mantiene en agosto, con un cambio del 40.2%, y en septiembre, con un descenso del 32.3%. Estos valores reflejan una reducción importante que podría afectar gravemente la disponibilidad de agua para los cultivos y el ecosistema en general.
En octubre, se prevé una leve recuperación con una reducción del 13.5%, seguida de una ligera disminución del 14.4% en noviembre. A pesar de esta leve mejora en los últimos meses del año, los niveles de precipitación aún se mantendrán por debajo de lo normal, lo que podría tener implicaciones serias para la agricultura y la gestión hídrica en la región.
Es crucial que las autoridades y los agricultores se preparen para estas condiciones adversas, adaptando sus prácticas de manejo del agua y cultivo para enfrentar los desafíos que se avecinan.
Evolución de la precipitación en la cuenca Magdalena Medio
Se prevé que la cuenca Magdalena Medio experimentará un aumento progresivo en los volúmenes de precipitación a lo largo de los próximos meses. En junio de 2026, se pronostican aproximadamente 183.4 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 59%, lo que indica una fiabilidad moderada en el pronóstico. Sin embargo, a medida que avanzamos hacia julio, los modelos indican una disminución en los volúmenes, alcanzando 100.4 mm, con una probabilidad de 67%, lo que sugiere una mejora en la fiabilidad del pronóstico.
Para agosto, se estima que las precipitaciones aumentarán nuevamente a 139.8 mm, con una probabilidad de acierto del 74%, lo que augura un escenario más confiable. En septiembre, se prevé que la lluvia alcance los 192.2 mm, manteniendo una probabilidad de 73%, lo que sigue siendo razonablemente alto.
En octubre, sin embargo, se anticipa un incremento significativo en las precipitaciones, con 278.8 mm pronosticados y una probabilidad de 66%. Este volumen se aproxima al umbral crítico de 300 mm, lo que podría generar riesgos de inundaciones si se supera. Finalmente, en noviembre, se pronostican 220.8 mm de lluvia con un 57% de probabilidad de acierto, lo que representa una baja fiabilidad en el pronóstico.
Riesgos y consideraciones
Es importante destacar que, si las precipitaciones superan los 300 mm, existe un alto riesgo de inundaciones en la región. Por otro lado, si las lluvias caen por debajo de 50 mm en algún momento, se podrían generar condiciones de estrés hídrico que afectarían negativamente los cultivos, especialmente el arroz.
La fiabilidad de los pronósticos varía: mientras que agosto y septiembre tienen probabilidades razonablemente altas, el pronóstico de noviembre presenta una baja certeza, lo que requiere atención y monitoreo continuo en la gestión de cuencas.
Pronóstico de tiempo (7 días)
Para la próxima semana en la cuenca Magdalena Medio, se anticipan días con volúmenes de precipitación considerablemente variados. Los días 20 y 21 de junio se destacan por la expectativa de “volúmenes elevados”, con acumulados que podrían oscilar en el rango de 10 a 24 mm, lo que sugiere la posibilidad de “precipitaciones intensas”. El día 19 también muestra un pronóstico de “volúmenes moderados a elevados”, con acumulados que podrían alcanzar hasta 14 mm. Por otro lado, el 16 y el 22 de junio se prevén “volúmenes moderados”, con acumulados que rondan entre 6 y 16 mm, mientras que el 17 y el 18 indicarían “volúmenes bajos” con menos de 6 mm de precipitación esperada.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, se observan altas probabilidades a lo largo de la semana, especialmente en los días 20 y 21 de junio, donde las probabilidades de lluvia superan el 99 %, y son cercanas al 100 % en el 21 de junio. En general, se espera un clima predominantemente húmedo con buenas probabilidades de precipitación a lo largo de la semana, lo que podría beneficiar a los cultivos en la región. Este pronóstico se basa en los modelos de IDEAM – WRF Colombia.
Cuencas Zona Llanos
Río Pauto
La cuenca Río Pauto presenta un comportamiento climatológico característico en los meses de julio a diciembre, con un régimen pluviométrico monomodal, lo que implica una estación seca y un período de precipitaciones concentradas. Históricamente, los meses de julio, agosto y septiembre son cruciales, pues las precipitaciones son adecuadas y fuertes, con acumulados que oscilan entre 250.9 mm y 293 mm, creando condiciones propicias para el cultivo de arroz.
Sin embargo, octubre y noviembre muestran una disminución significativa de precipitaciones, con valores de 191.8 mm y 128.4 mm, respectivamente, lo que se traduce en un riesgo potencial para la disponibilidad de agua para los cultivos. Diciembre, con precipitaciones muy bajas (39.9 mm), marca el inicio de la temporada seca.
En cuanto a la temporada seca, la cuenca Río Pauto presenta una sola, que abarca los meses de diciembre a marzo, donde las precipitaciones son notablemente menores. Esto implica que los productores deben planificar sus siembras y actividades agrícolas para aprovechar las lluvias de los meses previos, maximizando la captación de agua y minimizando riesgos de estrés hídrico en los cultivos durante la estación seca. Se recomienda almacenar agua y considerar prácticas de riego en los meses de menor precipitación.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la cuenca Río Pauto
La cuenca del Río Pauto presenta un régimen de lluvias característico que varía significativamente a lo largo del año. En los próximos seis meses, se anticipa una distribución de precipitaciones que refleja la mediana histórica de cada mes. En junio, la cuenca recibe 309.5 mm, lo que indica un periodo de lluvias intensas, superando el umbral de 300 mm, lo que podría generar riesgos de crecientes y desbordamientos.
Durante julio, la precipitación se reduce ligeramente a 297.7 mm, manteniéndose en la categoría de intensa. En agosto, las lluvias continúan disminuyendo a 252.7 mm, lo que aún representa un nivel normal, pero con un descenso considerable en comparación con los meses anteriores. Septiembre muestra una mediana de 218.6 mm, indicando una tendencia a la baja en la acumulación de agua. En octubre, la precipitación desciende a 189.9 mm, continuando su descenso hacia niveles más moderados. Finalmente, en noviembre, se observa una caída significativa a 129.0 mm, lo que la clasifica como un nivel bajo, pero aún por encima del umbral crítico de 100 mm.
Es importante destacar que, aunque ninguna de las medianas mensuales se sitúa por debajo de 100 mm, noviembre se acerca a este límite, lo que podría impactar negativamente en el nivel del río y la disponibilidad de agua para los cultivos. La tendencia general sugiere una disminución en la disponibilidad hídrica a medida que avanza el año, lo que podría afectar las actividades agrícolas en la región.
Análisis de Cambios en la Precipitación para la Cuenca Río Pauto
Para el periodo pronosticado de junio a noviembre de 2026, se anticipan variaciones significativas en la precipitación acumulada en la cuenca Río Pauto. En los meses de junio y julio, se prevé una reducción moderada en la precipitación, con cambios del -1.8% y -2.0%, respectivamente. Esto podría indicar un inicio de la temporada seca, lo que podría tener implicaciones para los cultivos en la región.
Sin embargo, durante agosto, se espera un incremento notable del 13.2%, lo que podría proporcionar un alivio temporal y favorecer el crecimiento de los cultivos. Este aumento podría ser crucial para compensar los efectos de la reducción en los meses anteriores.
En septiembre, se anticipa un ligero incremento del 1.6%, lo que sugiere una continuidad en la tendencia positiva, aunque limitada. Contrariamente, octubre presenta un descenso significativo del -27.3%, lo que representa un reto considerable para la gestión del agua y los cultivos, especialmente en un mes crítico para el desarrollo agrícola.
Finalmente, noviembre mostrará una reducción importante del -14.7%, lo que podría complicar aún más las condiciones para los agricultores. En resumen, la cuenca Río Pauto enfrentará un ciclo de precipitaciones variable, con desafíos y oportunidades para la agricultura en los próximos meses.
Evolución de la precipitación en la cuenca Río Pauto
Se prevé que durante los próximos meses, la cuenca del Río Pauto experimentará una variabilidad significativa en los volúmenes de precipitación. Para junio de 2026, los modelos indican un pronóstico de 291.7 mm, con una probabilidad de acierto de aproximadamente 57%. Este nivel de precipitación es preocupante, ya que podría dar lugar a inundaciones si se supera el umbral de 300 mm.
En julio, la situación es similar, con 283.4 mm pronosticados y una probabilidad de 57% de acertar. Aún se mantiene el riesgo de inundaciones, aunque ligeramente disminuye la expectativa de precipitaciones extremas. Para agosto, se espera un aumento leve a 291.1 mm, pero con una probabilidad de acierto mejorada al 65%, lo que sugiere una mayor confianza en este pronóstico.
A partir de septiembre, los volúmenes de lluvia se reducirán considerablemente, con 217.7 mm pronosticados y una probabilidad de acierto del 60%. Aunque se espera que las precipitaciones sean más manejables, se debe seguir monitoreando la situación, ya que un descenso drástico en la lluvia puede llevar a condiciones de estrés hídrico.
En octubre y noviembre, la tendencia descendente continúa con 129.9 mm y 109.0 mm, respectivamente, y probabilidades de acierto de 67% y 56%. La baja cantidad de lluvia en estos meses puede generar un riesgo de estrés hídrico, especialmente para los cultivos.
Conclusión
En resumen, la cuenca del Río Pauto enfrentará un inicio de periodo lluvioso con riesgos de inundaciones, seguido por una disminución en las precipitaciones que podría resultar en estrés hídrico. La fiabilidad de los pronósticos es moderada, especialmente en los meses de mayor precipitación, y se debe tener precaución ante los riesgos asociados.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Río Pauto, la próxima semana se anticipa un patrón de precipitaciones variado. Los días con mayores volúmenes de lluvia se pronostican para el 16 de junio y el 20 de junio, donde se esperan volúmenes elevados, caracterizados por precipitaciones intensas. El día 18 de junio también se presenta como un día significativo, aunque los volúmenes esperados son ligeramente más moderados en comparación con los días anteriores. En contraste, el 17 y el 19 de junio se pronostican volúmenes leves, lo que sugiere precipitaciones menores a las de otros días.
Además, la probabilidad de tiempo húmedo es notablemente alta a lo largo de la semana; todos los días presentan porcentajes cercanos al 100 % de probabilidad de que se registren lluvias superiores a 0.5 mm. Esto implica que los agricultores en la región deben estar preparados para un ambiente predominantemente húmedo, lo que puede influir en las prácticas agrícolas y en el manejo del agua en la cuenca. El 21 de junio muestra una ligera disminución en las precipitaciones, pero aún se mantiene una alta probabilidad de tiempo húmedo. Finalmente, el 22 de junio se reanuda el patrón de precipitaciones intensas, lo que sugiere que la semana terminará con un retorno a condiciones húmedas significativas.
(IDEAM – WRF Colombia)
Río Cusiana
La cuenca Río Cusiana presenta un comportamiento pluviométrico caracterizado por un régimen monomodal, con una clara temporada seca al año. Esta temporada se extiende principalmente de diciembre a marzo, donde las precipitaciones son significativamente más bajas, alcanzando valores mínimos en enero y febrero.
En los meses de julio a diciembre, las precipitaciones suelen ser adecuadas a fuertes. En julio, las lluvias alcanzan una mediana de 292.7 mm, lo que indica un inicio de la temporada de lluvias. Agosto y septiembre continúan con precipitaciones adecuadas, con valores de 261.3 mm y 240.2 mm respectivamente, favoreciendo los cultivos de arroz que se benefician de estas condiciones.
Sin embargo, en octubre, las precipitaciones alcanzan un pico de 256.2 mm, lo que puede implicar riesgos de inundaciones si se presentan eventos extremos. Noviembre refleja una disminución considerable a 151.8 mm, mientras que diciembre presenta un descenso abrupto a 39.5 mm, marcando el inicio de la temporada seca.
Para los productores, es crucial monitorear las lluvias especialmente en octubre para prevenir daños por exceso de agua. Se recomienda planificar la siembra de arroz para aprovechar las lluvias de los meses intermedios y estar preparados para la temporada seca que se aproxima a finales de noviembre.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Río Cusiana
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Cusiana presenta un comportamiento variable a lo largo de los meses, con una notable concentración de precipitaciones en la segunda mitad del año. Históricamente, se observa que durante el mes de junio, la mediana de precipitación alcanza los 353.0 mm, lo que indica un período de inicio de las lluvias intensas. Este mes podría considerarse como una fase de transición hacia un incremento significativo en la disponibilidad de agua en la cuenca.
En julio, la precipitación se mantiene elevada con una mediana de 310.8 mm, lo que continúa representando un riesgo de crecientes y desbordamientos en los cuerpos de agua. Sin embargo, en agosto, la mediana disminuye a 262.2 mm, aunque sigue en un rango intenso que puede impactar el nivel del río y la disponibilidad de agua para los cultivos.
A medida que avanzamos hacia septiembre y octubre, las precipitaciones continúan siendo relevantes, con medianas de 247.1 mm y 262.0 mm, respectivamente. Aunque estas cifras son menores que las de julio, todavía se consideran en un rango de riesgo, lo que sugiere un potencial de saturación en el suelo y acumulación en los afluentes.
Finalmente, en noviembre, la mediana de precipitación se reduce significativamente a 157.1 mm, lo que la coloca en un rango normal. Este descenso podría resultar en niveles más estables en el río, permitiendo una mejor gestión del agua para la agricultura, aunque la disponibilidad aún puede ser limitada.
Es importante destacar que, en este análisis, ninguna mediana histórica está por debajo de 100 mm, lo que indica que la cuenca siempre experimenta al menos un nivel bajo de precipitaciones. Sin embargo, los meses de junio, julio y agosto superan los 300 mm, lo que puede llevar a condiciones críticas en los afluentes y requerir atención para mitigar riesgos relacionados con el manejo del agua.
Análisis de cambios en la precipitación acumulada para la cuenca Río Cusiana
A partir de las previsiones para la cuenca Río Cusiana, se anticipan variaciones significativas en la precipitación acumulada entre junio y noviembre de 2026. En junio, se prevé un incremento moderado del 4.7%, lo que podría beneficiar el inicio de la temporada de cultivo. Sin embargo, a partir de julio, se prevé una reducción en las precipitaciones, comenzando con un decremento del 7.9% en julio.
Este patrón de disminución se acentúa considerablemente en agosto con un cambio del -10.7%, y se vuelve alarmante en septiembre, donde se pronostica una reducción importante del -31.3%. La tendencia negativa continúa en octubre, con un descenso drástico del -38.6%, lo que podría tener repercusiones severas para la agricultura y la disponibilidad de agua en la región.
Finalmente, en noviembre, se espera que la reducción se mantenga en un -30.7%. Estas proyecciones sugieren un periodo de sequía prolongado que podría impactar negativamente en el cultivo de arroz y afectar la seguridad alimentaria en la región. Es crucial que los agricultores y los responsables de la gestión del agua se preparen para estas condiciones adversas.
Evolución de los volúmenes de lluvia en la cuenca Río Cusiana
Se prevé que la cuenca del Río Cusiana experimente variaciones significativas en los volúmenes de precipitación en los próximos meses. Para junio de 2026, los modelos indican que se pronostican aproximadamente 392.4 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 57%. Este volumen de precipitación es considerablemente alto y podría generar riesgos de inundaciones si se supera el umbral de 300 mm.
En julio, se espera que la precipitación descienda a 309.0 mm, con una probabilidad de acierto del 60%. A pesar de que la probabilidad se mantiene baja, este volumen también presenta un riesgo potencial de inundaciones.
Para agosto, la situación parece mejorar, con un pronóstico de 255.2 mm y una probabilidad de acierto del 62%. Sin embargo, se debe tener en cuenta que aun con esta disminución, el riesgo de inundaciones sigue presente, aunque menos crítico que en los meses anteriores.
En septiembre, se anticipa una reducción notable en la precipitación, con 170.4 mm y una probabilidad de acierto del 73%. Aunque este nivel podría ayudar a mitigar los riesgos de inundación, debe monitorearse para evitar situaciones de estrés hídrico, especialmente si la tendencia de descenso continúa.
Octubre muestra una tendencia de precipitación aún más baja, con 152.2 mm y una probabilidad de acierto del 76%. Finalmente, en noviembre, se prevé que la precipitación sea de 99.6 mm, con una probabilidad de acierto del 63%. Este volumen podría inducir condiciones de estrés hídrico, especialmente si se considera que está por debajo del umbral de 50 mm.
Fiabilidad del pronóstico
En términos de fiabilidad, los pronósticos para junio y julio presentan una probabilidad de acierto por debajo del 60%, lo que indica una muy baja probabilidad de que se materialicen. En cambio, los pronósticos de agosto y septiembre tienen probabilidades moderadas y pueden ser más confiables, reflejando una transición hacia condiciones más estables en la cuenca.
Pronóstico de tiempo (7 días)
La próxima semana, en la cuenca Río Cusiana, se anticipan días con variaciones significativas en los volúmenes de precipitación. El 20 de junio muestra un día de volúmenes elevados, con pronósticos de precipitaciones intensas que podrían alcanzar hasta 23 mm. Este día será crucial para la acumulación de agua en el suelo, favoreciendo los cultivos que requieren humedad. Los días 16 y 18 de junio también presentan volúmenes moderados, con pronósticos de aproximadamente 5 mm, lo que indica condiciones propicias para el crecimiento agrícola.
En contraste, el 19 de junio se prevé un día con pocas lluvias, con volúmenes bajos y una probabilidad de tiempo húmedo cercana al 79%. El 17 de junio destaca por tener bajas probabilidades de tiempo húmedo, con un 42.3%, sugiriendo un día mayormente seco. A partir del 21 de junio, se pronostican más días con volúmenes moderados, especialmente el 21 y 22 de junio, donde la probabilidad de tiempo húmedo se mantiene alta, alcanzando casi el 98%. Este patrón de precipitaciones sugiere una semana variada, con momentos críticos que pueden beneficiar la agricultura en la cuenca.
(IDEAM – WRF Colombia)
Río Ariarí
La cuenca Río Ariarí presenta un régimen pluviométrico monomodal, caracterizado por tener una única temporada seca al año. Esta temporada se concentra principalmente en los meses de enero y diciembre, donde las precipitaciones son significativamente más bajas, con acumulados de 49.7 mm y 98.5 mm, respectivamente.
En los meses de julio a diciembre, las precipitaciones suelen comportarse de la siguiente manera:
- Julio: Las lluvias son fuertes con un acumulado medio de 329.6 mm, lo que indica condiciones favorables para los cultivos.
- Agosto y septiembre: Las precipitaciones son adecuadas, con 243.9 mm y 229 mm respectivamente, siendo un periodo propicio para el crecimiento de los cultivos.
- Octubre y noviembre: Las lluvias continúan adecuadas, alcanzando 283.9 mm y 234.9 mm, lo que favorece la cosecha de cultivos sembrados previamente.
- Diciembre: Se registra un descenso significativo en las precipitaciones, con 98.5 mm, lo que marca el inicio de la temporada seca.
Es crucial que los productores estén preparados para el aumento de lluvias en julio y agosto, implementando medidas de manejo de agua y drenaje para evitar inundaciones. Además, deben considerar la disminución de lluvias en diciembre, planificando adecuadamente la siembra y cosecha para maximizar la producción.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Río Ariarí
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Ariarí presenta características marcadas en los próximos seis meses, con variaciones significativas en la acumulación mensual de precipitación. Históricamente, se observa que en junio, la mediana de precipitación alcanza 387.9 mm, lo que indica un periodo de lluvias intensas, con un riesgo notable de crecientes y desbordamientos.
En julio, la precipitación desciende a 323.5 mm, manteniéndose en el umbral de “intenso”, lo cual puede impactar el nivel del río, generando posibles inundaciones en áreas cercanas. Sin embargo, en agosto, la mediana de 241.6 mm sugiere una transición hacia un comportamiento más moderado, aunque aún en el rango de “normal”, lo que podría ayudar a la disponibilidad de agua para los cultivos.
A partir de septiembre, la tendencia continúa disminuyendo, con una mediana de 228.8 mm, seguida por octubre con 280.1 mm, ambos meses aún en el rango “normal”. En noviembre, la mediana baja a 233.6 mm, lo que refleja una estabilización en las lluvias, aunque se mantiene un riesgo de fluctuaciones en los niveles del río.
Es importante destacar que durante estos meses, ninguna mediana histórica se encuentra por debajo de 100 mm, lo que indica que la disponibilidad de agua es generalmente adecuada para los cultivos. Sin embargo, las precipitaciones intensas en junio y julio podrían afectar la infraestructura y el manejo de los recursos hídricos en la cuenca. En conclusión, la cuenca del Río Ariarí presenta un comportamiento de lluvias que, si bien es abundante, requiere una planificación cuidadosa para mitigar riesgos asociados a inundaciones y asegurar la adecuada disponibilidad de agua para el agro.
Análisis de Cambio de Precipitación en la Cuenca Río Ariarí
Para el período de junio a noviembre de 2026, se anticipan cambios significativos en la precipitación acumulada en la cuenca Río Ariarí. En junio, se prevé un pequeño incremento moderado del 0.6%, lo que podría ofrecer un alivio temporal a los cultivos que dependen de estas lluvias.
Sin embargo, a partir de julio, se proyecta una reducción leve del 4.1%, que se acentuará en agosto con un descenso adicional del 3.1%. Esta tendencia negativa se intensificará notablemente en septiembre, donde se anticipa una reducción importante del 23.4%. Tal disminución podría tener implicaciones serias para la agricultura, especialmente para el cultivo de arroz que requiere una cantidad adecuada de agua.
En octubre y noviembre, se pronostica que las precipitaciones continúen en descenso, con reducciones del 11.7% y del 10.3%, respectivamente. Estos cambios sugieren un patrón de sequía que podría impactar la disponibilidad de agua en la cuenca, afectando tanto el ecosistema como las actividades agrícolas.
En resumen, la cuenca Río Ariarí enfrentará un período crítico con una tendencia general hacia la disminución de la precipitación, lo que requerirá una gestión cuidadosa del agua para mitigar los efectos adversos en la producción agrícola.
Pronóstico de Precipitación en la Cuenca Río Ariarí
Se prevé que en los próximos meses la cuenca del Río Ariarí experimente un comportamiento variable en cuanto a los volúmenes de precipitación. Para junio de 2026, los modelos indican que se pronostican aproximadamente 427.8 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 57%. Este volumen de precipitación podría generar riesgos de inundaciones, dado que supera el umbral de 300 mm.
En julio, se anticipa una disminución en la precipitación a 333.1 mm, con una probabilidad de acierto del 64%. Aunque la probabilidad de acertar es moderada, si se cumplen estas condiciones, el riesgo de inundaciones seguirá presente.
Para agosto, se estima que las lluvias bajen a 251.4 mm, con una probabilidad de acierto del 66%. Este volumen es más manejable, pero es fundamental estar atentos a cualquier cambio en las condiciones climáticas, ya que una lluvia excesiva podría causar problemas.
En septiembre, se espera una reducción adicional a 185.5 mm, con una probabilidad de acierto del 67%. Aunque este nivel es menos preocupante, es importante monitorear el comportamiento de los ríos para prevenir el estrés hídrico en las zonas de cultivo.
En octubre y noviembre, las proyecciones indican 252.9 mm y 205.6 mm respectivamente. Las probabilidades de acierto son del 62% y 57%, lo que sugiere una fiabilidad baja en comparación con pronósticos más seguros. Esto significa que, aunque hay menos riesgo de inundaciones, también se podría enfrentar estrés hídrico si las lluvias no se materializan.
En resumen, se debe mantener un seguimiento continuo de las condiciones climáticas para gestionar adecuadamente los riesgos asociados a la precipitación en la cuenca del Río Ariarí.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la próxima semana, la cuenca Río Ariarí experimentará un patrón de precipitación variado. Se anticipan días con volúmenes elevados de lluvia, especialmente el 16 de junio, donde se prevén precipitaciones intensas. En este día, la mediana de lluvia podría alcanzar niveles significativos, con rangos superiores a 30 mm. Posteriormente, el 18, 19 y 20 de junio también se pronostican volúmenes moderados a elevados, con la posibilidad de que las precipitaciones sean igualmente intensas.
Por otro lado, el 17 de junio se prevé un día seco, con pocas probabilidades de lluvia, lo que contrasta con el resto de la semana. A partir del 21 de junio, se mantendrán las condiciones de lluvia, aunque con volúmenes más moderados en comparación a los días previos. Finalmente, el 22 de junio se espera un regreso a las precipitaciones intensas, cerrando la semana con probabilidades cercanas al 100 % de tiempo húmedo.
En general, las probabilidades de tiempo húmedo son altas, con porcentajes que superan el 90 % en la mayoría de los días, lo que indica una semana mayormente lluviosa en la cuenca Río Ariarí. Esta información es crucial para la planificación agrícola y la gestión de recursos hídricos en la región. (IDEAM – WRF Colombia)
Río Úpia
En la cuenca Río Úpia, el comportamiento histórico de las precipitaciones de julio a diciembre muestra un patrón de lluvias intensas, especialmente en los meses de julio a octubre. Durante este período, las precipitaciones son generalmente fuertes, con valores medianos que superan los 300 mm, siendo julio y agosto los meses más críticos, con precipitaciones medianas de 456.9 mm y 361 mm respectivamente. Septiembre y octubre también presentan cifras altas, lo que implica un riesgo significativo de inundaciones y deslizamientos de tierra, especialmente en áreas vulnerables.
A partir de noviembre, las precipitaciones comienzan a disminuir, aunque aún se consideran adecuadas en comparación con los meses anteriores, con un valor mediano de 234.6 mm. Diciembre presenta precipitaciones muy bajas, con una mediana de 91.3 mm, marcando el final del ciclo de lluvias.
El régimen pluviométrico de la cuenca Río Úpia es monomodal, caracterizado por una estación seca bien definida. Este patrón incluye una única temporada seca que se extiende desde diciembre hasta enero, donde las precipitaciones son considerablemente menores. En este contexto, se recomienda a los productores planificar adecuadamente sus cultivos, considerando la alta probabilidad de inundaciones en los meses de lluvias intensas y la necesidad de almacenar recursos hídricos para la temporada seca.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en el Río Úpia
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Úpia presenta características marcadas a lo largo de los próximos seis meses. Históricamente, se observa que en junio las precipitaciones son elevadas, con una mediana de 477.1 mm, lo que indica un inicio del periodo lluvioso con condiciones muy favorables para la recarga de los cuerpos de agua y el abastecimiento hídrico.
A medida que avanzamos hacia julio, la mediana se mantiene alta con 474.4 mm, lo que refuerza la tendencia de lluvias intensas. Sin embargo, en agosto, las precipitaciones disminuyen notablemente a 379.8 mm, aunque aún se consideran en el rango de intenso (> 300 mm), lo que puede generar riesgos de crecientes y desbordamientos en los afluentes.
Septiembre y octubre muestran un descenso continuo en la acumulación de lluvias, con medianas de 339.5 mm y 321.9 mm, respectivamente. Ambos meses, aunque con lluvias intensas, comienzan a marcar el final de la temporada de precipitaciones fuertes. En noviembre, la situación cambia con una mediana de 241.8 mm, que, si bien es inferior a los meses anteriores, todavía se ubica en el rango normal (150-300 mm).
Es relevante destacar que en ningún mes se reportan precipitaciones por debajo de 100 mm, lo que asegura que el nivel del río se mantenga relativamente alto durante este periodo. Sin embargo, la disminución gradual de las lluvias puede impactar la disponibilidad de agua para los cultivos, especialmente aquellos que dependen de un suministro constante de humedad, como el arroz. La gestión adecuada del agua será crucial para minimizar el impacto de estas variaciones en el clima en la producción agrícola de la región.
Análisis de cambios de precipitación en la cuenca Río Úpia
Las proyecciones de precipitación acumulada para la cuenca Río Úpia entre junio y noviembre de 2026 muestran una tendencia mixta, caracterizada por un incremento moderado en junio, seguido de reducciones significativas en los meses posteriores.
Se anticipa un aumento del 6.6% en las precipitaciones en junio, lo que podría beneficiar los cultivos iniciales de arroz. Sin embargo, este incremento se ve seguido por una ligera disminución del 3.8% en julio y una reducción de un 2.0% en agosto, lo que indica un cambio hacia condiciones más secas.
El panorama se torna más preocupante en los meses posteriores, con una reducción importante del 22.4% en septiembre. Este descenso continúa acentuándose, alcanzando un notable -36.7% en octubre y un -26.8% en noviembre. Estas proyecciones sugieren un periodo de sequía que podría afectar gravemente la producción agrícola y la disponibilidad de agua en la cuenca.
Por lo tanto, es crucial que los agricultores y gestores de recursos hídricos en la región se preparen para estos cambios, implementando estrategias de manejo sostenible que mitiguen los impactos de la reducción de precipitación pronosticada.
Evolución de la Precipitación en la Cuenca Río Úpia
Se prevé que los volúmenes de lluvia en la cuenca del Río Úpia experimenten una disminución gradual a lo largo de los próximos meses. Según el pronóstico determinístico, para junio de 2026 se anticipa una precipitación de 512.7 mm, lo que indica un inicio con un volumen significativo de lluvia, con una probabilidad de acierto del 57%. Esto sugiere que hay un riesgo moderado de inundaciones, ya que se superan los 300 mm de precipitación.
A medida que avanzamos hacia julio, el pronóstico indica una reducción a 442.9 mm, con una probabilidad de acierto del 58%. Aunque todavía se mantiene un riesgo de inundaciones, la tendencia a la baja sugiere una posible mejora en las condiciones de drenaje.
En agosto, se espera que la precipitación descienda a 358.9 mm, con una probabilidad de acierto del 61%. Aunque la cantidad de lluvia sigue siendo considerable, la probabilidad de inundaciones comienza a disminuir.
Para septiembre, los modelos indican una precipitación de 279.1 mm, con una probabilidad de acierto del 68%. Este descenso es crucial, ya que se empieza a acercar un rango donde el riesgo de inundaciones es menor, aunque aún existe la posibilidad de condiciones húmedas.
En octubre, se anticipa que la lluvia continúe descendiendo a 200.3 mm, con una probabilidad de acierto del 76%, lo que sugiere una alta confiabilidad en la previsión. Finalmente, en noviembre, se pronostica una precipitación de 185.1 mm, con un 61% de probabilidad de acierto. Esto podría generar estrés hídrico si se considera que las necesidades de los cultivos son altas.
Es importante destacar que la confiabilidad del pronóstico varía, con una tendencia hacia un mayor acierto en los meses de octubre y noviembre, donde la probabilidad supera el 60%, pero no alcanza el umbral del 80%, lo que podría indicar cierta incertidumbre en los meses de verano.
Pronóstico de tiempo (7 días)
Para la cuenca Río Úpia, se prevé una semana con variabilidad en los volúmenes de precipitación. Los días con mayores volúmenes esperados son el 16 de junio y el 20 de junio, donde se anticipan “volúmenes elevados” debido a la posibilidad de precipitaciones intensas. En estos días, los rangos de precipitación sugieren que se podrían recibir acumulaciones significativas que podrían influir en el estado del suelo y el desarrollo de los cultivos.
Los días 18 y 19 de junio se esperan “volúmenes moderados”, lo que puede contribuir al mantenimiento de la humedad en el suelo, pero es menos pronunciado que al inicio y al final de la semana. El 21 de junio también presenta “volúmenes moderados”, lo que sugiere condiciones favorables para el crecimiento agrícola. Finalmente, el 22 de junio, nuevamente se anticipan “volúmenes elevados”, con probabilidades de precipitaciones intensas que podrían impactar el manejo de aguas y el estado de los cultivos.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, se observa que los días 16, 20 y 22 de junio tienen cercanas al 100 % de probabilidad de lluvia, lo que indica condiciones muy favorables para la humedad en la cuenca. Los días 17, 18 y 19 de junio también presentan buenas probabilidades, aunque ligeramente inferiores, lo que sugiere que la semana será en general húmeda y propicia para las actividades agrícolas (IDEAM – WRF Colombia).
Río Metica
La cuenca Río Metica presenta un comportamiento pluviométrico caracterizado por un régimen monomodal, con una estación seca. Esta estación se manifiesta en los meses de enero, febrero y diciembre, donde las precipitaciones son notablemente bajas. Históricamente, en julio, agosto, septiembre y octubre, las precipitaciones son adecuadas, con valores que oscilan entre 237.5 mm y 297.4 mm, lo que favorece el desarrollo de cultivos, incluido el arroz.
Sin embargo, en noviembre se observa una reducción en las precipitaciones, con valores relativamente limitados (196.6 mm), lo que podría afectar la disponibilidad de agua para los cultivos en los meses siguientes. Para diciembre, las precipitaciones vuelven a ser muy bajas (68.4 mm), lo que marca el inicio de la temporada seca.
Es crucial que los productores tengan en cuenta la acumulación de lluvias y la posibilidad de inundaciones en los meses de pico, como junio y julio, a pesar de ser favorables para el cultivo. Se recomienda planificar el riego y la siembra teniendo en cuenta estos patrones, así como asegurarse de tener sistemas de drenaje efectivos para mitigar riesgos de encharcamiento en la época de lluvias intensas.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la cuenca Río Metica
El régimen de lluvias en la cuenca Río Metica presenta una marcada variabilidad a lo largo de los meses, con valores de precipitación que reflejan tanto épocas de lluvias intensas como períodos más secos. Durante los próximos seis meses, los datos de precipitación mediana ofrecen un panorama claro de esta variabilidad:
- Junio: 363.9 mm (intenso)
- Julio: 296.0 mm (intenso)
- Agosto: 234.8 mm (normal)
- Septiembre: 232.7 mm (normal)
- Octubre: 261.2 mm (normal)
- Noviembre: 192.8 mm (bajo)
Históricamente, el mes de junio destaca por sus precipitaciones intensas, con un promedio de 363.9 mm, lo que puede causar un aumento significativo en el nivel del río, poniendo en riesgo a las comunidades adyacentes debido a posibles crecientes y desbordamientos. Julio también presenta niveles altos de 296.0 mm, manteniendo el riesgo de inundaciones en la región. A partir de agosto, las precipitaciones descienden a un rango normal, aunque se mantienen por encima de los 200 mm.
Es relevante destacar que ningún mes en este análisis presenta precipitaciones por debajo de 100 mm, lo que indica una disponibilidad constante de agua en la cuenca. Sin embargo, la transición de meses intensos a normales puede afectar la disponibilidad de agua para cultivos, especialmente para el arroz, que requiere un manejo cuidadoso del agua en su ciclo de crecimiento.
El comportamiento histórico de la precipitación en la cuenca Río Metica sugiere la necesidad de implementar estrategias de manejo del agua que consideren tanto los picos de lluvia como los períodos de normalidad para asegurar la sostenibilidad de los recursos hídricos y la agricultura en la región.
Análisis de Cambios en la Precipitación Acumulada para la Cuenca Río Metica
Las proyecciones de precipitación acumulada para la cuenca Río Metica indican tendencias mixtas a lo largo del periodo de 2026. Durante los meses de junio, julio y agosto, se anticipa un incremento moderado en la precipitación, con cambios del 10.5%, 12.5% y 9.0% respectivamente. Estos aumentos podrían favorecer el desarrollo de cultivos y la recarga de acuíferos, lo que es positivo para la agricultura local.
Sin embargo, a partir de septiembre, se prevé una reducción significativa en la precipitación. En septiembre, el cambio se pronostica en un -17.2%, seguido de una reducción importante en octubre con un -34.8%, y un -21.5% en noviembre. Estas disminuciones drásticas podrían generar condiciones de sequía, afectando negativamente los cultivos y la disponibilidad de agua en la cuenca.
Es crucial que los agricultores y planificadores de recursos hídricos en la región se preparen para estos cambios, implementando estrategias de manejo del agua y cultivos para mitigar el impacto de la reducción de la precipitación en los meses finales del año.
Pronóstico de Precipitación en la Cuenca Río Metica
Se prevé que durante los próximos meses, la cuenca del Río Metica experimente una evolución significativa en los volúmenes de precipitación. A continuación, se detallan las proyecciones mensuales:
Junio 2026: Se pronostican aproximadamente 403.6 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 59%. Este volumen podría generar riesgos de inundaciones, dada su magnitud, especialmente si se presenta en cortos periodos de tiempo.
Julio 2026: Los modelos indican que la precipitación oscilará alrededor de 338.8 mm, con una probabilidad de acierto del 60%. Al igual que en junio, este volumen también podría resultar en inundaciones si las lluvias son intensas y prolongadas.
Agosto 2026: Se espera una disminución en la precipitación, alcanzando 263.8 mm y con una probabilidad de acierto del 64%. Aunque esta cantidad es inferior a la de los meses anteriores, todavía existe un riesgo moderado de inundaciones.
Septiembre 2026: Se pronostican 186.7 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 60%. Esto podría aliviar las preocupaciones sobre inundaciones, pero siempre existe el riesgo de eventos extremos.
Octubre 2026: La previsión de 175.0 mm cuenta con una alta probabilidad de acierto del 79%, lo que hace que sea altamente probable que esta cantidad se materialice. Sin embargo, también debe considerarse la posibilidad de estrés hídrico si la distribución de las lluvias no es adecuada.
Noviembre 2026: Se anticipan 149.2 mm de precipitación, con una probabilidad de acierto del 58%, lo que representa una muy baja probabilidad de acierto. Esto podría generar incertidumbre en la gestión del agua y en la agricultura local.
En resumen, la cuenca del Río Metica enfrentará una temporada de lluvias intensa en los primeros meses, seguido de una disminución gradual. Se recomienda a los agricultores y gestores de recursos hídricos estar atentos a estos pronósticos para mitigar riesgos de inundación y estrés hídrico en sus actividades.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Río Metica, se anticipa una semana con fluctuaciones significativas en la precipitación. Los días con mayores volúmenes esperados son el 20 y el 22 de junio, con pronósticos de “volúmenes elevados” que podrían superar los 20 mm. Estos días se caracterizan por intensidades de precipitación intensa, lo cual podría generar acumulaciones importantes. Los días 18 y 19 también presentan “volúmenes moderados a elevados”, con pronósticos que sugieren precipitaciones que oscilan entre 8 mm y 12 mm.
En contraste, el 17 de junio es un día donde hay “bajas probabilidades de precipitación”, ya que se prevé un tiempo seco con escasas o nulas lluvias. Sin embargo, la tendencia general para la semana muestra “altas probabilidades de tiempo húmedo” en la mayoría de los días, siendo el 16, 18, 19, 20, 21 y 22 de junio los días con condiciones favorables para la lluvia, alcanzando cerca del 100 % de probabilidad en varios de ellos. Esto refleja un patrón de clima húmedo que podría ser beneficioso para los cultivos de la región, especialmente en términos de abastecimiento hídrico.
Es importante que los agricultores y gestores de recursos hídricos se preparen para estas condiciones, teniendo en cuenta el potencial de acumulaciones significativas y la necesidad de monitorear la situación de manera continua (IDEAM – WRF Colombia).
Río Negro
El análisis histórico de las precipitaciones en la cuenca Río Negro muestra un comportamiento significativo en los meses de julio a diciembre. En julio, las precipitaciones son adecuadas, con una mediana de 215.7 mm, lo que favorece el crecimiento de cultivos como el arroz. Sin embargo, en agosto, las precipitaciones disminuyen a 175.7 mm, lo que marca el inicio de una fase de precipitaciones relativamente limitadas. Septiembre y octubre continúan con esta tendencia, con medianas de 115.5 mm y 127.5 mm, respectivamente, lo que puede generar estrés hídrico en los cultivos y riesgos de reducción en la producción.
Noviembre presenta una ligera recuperación con 119.9 mm, pero diciembre regresa a precipitaciones muy bajas, con una mediana de 55 mm. Este patrón subraya la importancia de la planificación y el manejo del agua en los cultivos durante estos meses, especialmente en la preparación de sistemas de riego.
La cuenca Río Negro exhibe un régimen pluviométrico monomodal, con una temporada seca al año. Esta temporada se concentra principalmente entre diciembre y enero, con los meses de enero y febrero siendo los más críticos, caracterizados por precipitaciones muy bajas. Los productores deben estar alertas ante el riesgo de sequía en estos meses y considerar prácticas de conservación de agua y cultivos resistentes.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Río Negro
La cuenca del Río Negro presenta un régimen de lluvias caracterizado por variaciones significativas a lo largo de los meses. Históricamente, los datos de precipitación acumulada muestran que los meses de junio y julio son los más húmedos, con medianas de 234.9 mm y 233.5 mm, respectivamente. Estos niveles se sitúan dentro de la categoría “Normal”, lo que indica una disponibilidad adecuada de agua, crucial para el ecosistema y las actividades agrícolas, especialmente el cultivo de arroz.
En agosto, la precipitación disminuye a 184.2 mm, manteniéndose en la categoría “Normal”. Sin embargo, a partir de septiembre, la tendencia de las lluvias comienza a descender de manera notable. Septiembre presenta una mediana de 123.6 mm, lo que lo sitúa en la categoría “Bajo”, lo que podría comenzar a limitar la disponibilidad de agua en la cuenca. Octubre y noviembre siguen esta tendencia, con precipitaciones de 130.4 mm y 118.5 mm, respectivamente, continuando en la categoría “Bajo”.
Es importante resaltar que ninguna de las medianas históricas para estos meses se encuentra por debajo de 100 mm, por lo que no se presentan condiciones de sequía crítica. No obstante, tampoco se registran lluvias que superen los 300 mm, lo que indica un riesgo bajo de crecientes y desbordamientos en el río. La disminución progresiva de las lluvias hacia el final del año puede afectar el nivel del río y la disponibilidad de agua, lo cual es crucial para la planeación agrícola y la gestión de recursos hídricos en la región.
Análisis de Cambios en la Precipitación Acumulada para la Cuenca Río Negro
Las proyecciones de precipitación acumulada para la cuenca Río Negro indican un panorama variable para la segunda mitad de 2026. En los meses de junio, julio y agosto, se anticipa un incremento moderado en la precipitación, con cambios pronosticados de 19.0%, 12.8% y 18.9%, respectivamente. Este aumento puede favorecer los cultivos y la disponibilidad de agua en la región, lo cual es especialmente relevante para la producción de arroz.
Sin embargo, a partir de septiembre, la situación se torna desfavorable, ya que se prevé una reducción importante en la precipitación. En septiembre y octubre, se estima una disminución del 23.7% y 28.0%, respectivamente. Estas cifras sugieren un cambio drástico en las condiciones climáticas, que podría impactar negativamente en la agricultura y la gestión hídrica.
Finalmente, en noviembre, aunque la reducción se moderará a un 18.3%, la tendencia general indica un periodo crítico de sequía que podría poner en riesgo los recursos hídricos y la producción agrícola. Es esencial que los agricultores y gestores de recursos hídricos se preparen para estos cambios y consideren estrategias de adaptación para mitigar los efectos adversos.
Pronóstico de Precipitación para la Cuenca Río Negro
Se prevé que la cuenca del Río Negro experimente una evolución significativa en los volúmenes de precipitación durante los próximos meses.
En junio de 2026, los modelos indican que se pronostican aproximadamente 305.1 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 65%. Este volumen de precipitación es considerablemente alto y podría conllevar riesgos de inundaciones si se supera esta cantidad, especialmente en áreas vulnerables de la cuenca.
Para julio, se espera una ligera disminución en la precipitación, alcanzando 273.6 mm, con una probabilidad de acierto de 66%. Aunque la probabilidad de acierto es moderada, la cantidad de lluvia aún representa un riesgo sustancial de inundaciones si se materializa.
En agosto, los volúmenes de lluvia se prevén en 222.8 mm con una probabilidad de acierto más alta, del 74%, lo que sugiere una mejor confiabilidad en este pronóstico. A pesar de la disminución en la cantidad de lluvia, sigue siendo un volumen considerable que podría afectar el comportamiento de los suelos y cultivos.
Durante septiembre, la situación cambia drásticamente, con una previsión de solo 92.2 mm y una probabilidad de acierto del 69%. Este descenso en la precipitación podría generar condiciones de estrés hídrico para los cultivos, especialmente el arroz, que requiere una humedad constante.
En octubre y noviembre, se anticipan precipitaciones de 86.2 mm y 87.8 mm, respectivamente. Las probabilidades de acierto en octubre son del 73% y en noviembre del 59%. La probabilidad de acierto en noviembre es baja, lo que sugiere incertidumbre en el pronóstico.
En resumen, se prevé un inicio de temporada lluviosa fuerte seguido de una disminución notable, lo que plantea riesgos tanto de inundaciones como de estrés hídrico a medida que avanza el año.
Pronóstico de tiempo (7 días)
La próxima semana se anticipan variaciones en la precipitación acumulada en la cuenca Río Negro. Los días con mayores volúmenes esperados son el 16 de junio, con volúmenes moderados, y el 20 de junio, donde se prevén volúmenes intensos. El 17 y el 19 de junio también se esperan precipitaciones moderadas, mientras que el 18 de junio se reflejan volúmenes bajos. El 21 y 22 de junio presentan un panorama similar, con volúmenes moderados, aunque menores que en los días anteriores.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, se observan altas probabilidades durante toda la semana, especialmente el 16 y el 20 de junio, donde la probabilidad de lluvia es cercana al 100 %. Los días restantes, del 17 al 22 de junio, también muestran buenas a altas probabilidades de tiempo húmedo, oscilando entre el 75 % y el 97 %. Esto sugiere que la cuenca podría experimentar un ambiente mayormente húmedo, lo que podría influir en la agricultura local y en la gestión de los recursos hídricos.
Estas condiciones pueden ser favorables para los cultivos que requieren humedad, pero es importante estar atentos a las posibles inundaciones o escorrentías en áreas vulnerables.
(IDEAM – WRF Colombia)
Río Guatiquía
El comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Río Guatiquia durante los meses de julio a diciembre presenta un patrón significativo. Julio y agosto son meses con precipitaciones adecuadas, con acumulados de 298 mm y 254.9 mm, respectivamente. Esto proporciona un ambiente favorable para el crecimiento de cultivos, como el arroz, que se benefician de la humedad constante. Sin embargo, hay que tener en cuenta la posibilidad de lluvias intensas en junio que pueden generar riesgos de inundaciones o escorrentías.
Septiembre y octubre continúan con precipitaciones adecuadas, con 253.6 mm y 264.1 mm, lo que favorece la siembra y el desarrollo de cultivos. Noviembre muestra una reducción en las lluvias, con 216.1 mm, lo que indica un inicio de la tendencia hacia la temporada seca.
Diciembre presenta precipitaciones muy bajas con solo 62 mm, marcando el final del ciclo agrícola y el inicio de la temporada seca. Este comportamiento resalta que la cuenca Río Guatiquia tiene un régimen monomodal, con una única temporada seca que abarca desde diciembre hasta enero, donde las precipitaciones son considerablemente menores, lo que exige a los productores planificar adecuadamente el uso del agua y la siembra para maximizar la producción durante los meses húmedos.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Río Guatiquía
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Guatiquía muestra un comportamiento característico a lo largo de los meses que se extienden desde junio hasta noviembre. Históricamente, las precipitaciones en esta región son significativas, con un pico notable en junio, alcanzando una mediana de 347.6 mm. Este mes se clasifica como de lluvia intensa, lo que puede provocar crecientes y desbordamientos en los afluentes del río.
A medida que avanzamos hacia julio, la mediana de lluvias disminuye a 296.0 mm, manteniéndose en un rango de lluvia intensa. En agosto, las precipitaciones continúan disminuyendo a 248.8 mm; aunque sigue siendo un mes con lluvias significativas, se observa un descenso en la intensidad de las precipitaciones, lo que podría favorecer la disponibilidad de agua para los cultivos.
Septiembre y octubre presentan medianas de 260.0 mm y 267.9 mm, respectivamente, ambas dentro del rango de lluvia intensa, lo que puede generar un riesgo continuo de crecientes en la cuenca. Finalmente, en noviembre, la mediana de 220.5 mm se clasifica como normal, marcando una reducción en las precipitaciones.
Es importante destacar que ninguna de las medianas históricas para estos meses cae por debajo de 100 mm, lo que indica que la disponibilidad de agua en la cuenca es generalmente adecuada para las actividades agrícolas, especialmente para el cultivo de arroz. Sin embargo, la intensidad de las lluvias en los meses iniciales puede requerir un manejo cuidadoso para evitar el desbordamiento de ríos y afluentes.
Análisis de las Tendencias de Cambio en la Cuenca Río Guatiquía
Se prevé un cambio significativo en la precipitación acumulada para la cuenca Río Guatiquía durante el segundo semestre de 2026. En los meses de junio, julio y agosto, se anticipa un incremento moderado en la precipitación, con variaciones del 12.6%, 12.3% y 12.1% respectivamente. Este aumento puede favorecer el crecimiento de cultivos como el arroz, brindando un ambiente más propicio para el desarrollo de estos.
Sin embargo, a partir de septiembre, las proyecciones indican una reducción importante en las precipitaciones. Se espera una disminución del 15.4% en septiembre, que se intensifica en octubre con un notable descenso del 30.3%. Esta tendencia a la baja podría tener repercusiones serias en la disponibilidad de agua para los cultivos y el manejo de recursos hídricos en la región.
Finalmente, en noviembre, la reducción se mantiene, con un cambio del -20.1%. Estos patrones sugieren que, aunque el inicio del segundo semestre podría ser beneficioso para la agricultura, el cierre del año podría traer desafíos significativos. Es crucial que los agricultores y administradores de recursos hídricos se preparen para estas variaciones y ajusten sus estrategias de manejo acorde a las proyecciones.
Evolución de la precipitación en la cuenca del Río Guatiquía
Se prevé que la cuenca del Río Guatiquía experimente un incremento significativo en los volúmenes de precipitación durante los meses de junio a octubre de 2026. Según los pronósticos, en junio se anticipan aproximadamente 379.0 mm de lluvia, lo que representa un riesgo elevado de inundaciones, dado que se superaría el umbral crítico de 300 mm. La probabilidad de acierto para este pronóstico es del 60%, lo que indica una fiabilidad moderada.
Durante julio, los modelos indican que la precipitación oscilará en torno a 328.2 mm, manteniendo el riesgo de inundación. La probabilidad de acierto es del 61%, lo que sugiere que, aunque hay un margen de incertidumbre, las condiciones seguirán siendo propicias para eventos de lluvias intensas.
En agosto, se espera una ligera disminución en los volúmenes de lluvia, con pronósticos de 311.5 mm y una probabilidad de acierto del 68%. A pesar de esta reducción, el riesgo de inundaciones seguirá presente.
Para septiembre, se anticipa una disminución más marcada, con 206.1 mm pronosticados y un 64% de probabilidad de acierto. Aunque se espera que el riesgo de inundaciones disminuya, la situación seguirá siendo crítica si se producen eventos concentrados de lluvia.
En octubre y noviembre, la tendencia continúa con precipitaciones de 189.4 mm y 153.8 mm, respectivamente. La probabilidad de acierto para octubre es del 77%, lo que lo convierte en un pronóstico altamente probable, mientras que en noviembre, con un 61%, la fiabilidad es moderada.
Se debe estar atento a la evolución de las lluvias en la cuenca, especialmente en los meses iniciales, para mitigar los impactos negativos en la agricultura y la gestión hídrica.
Pronóstico de tiempo (7 días)
En la cuenca Río Guatiquía, se anticipa una semana con un patrón de precipitación variado. Los días 20 y 19 de junio se destacan por tener los mayores volúmenes esperados, con rangos que podrían considerarse como “volúmenes elevados”. Estos días presentan acumulados medianos significativos, lo que sugiere condiciones de precipitaciones intensas. Por otro lado, el 16 y el 17 de junio también muestran volúmenes importantes, descritos como “volúmenes moderados a elevados”, aunque con una tendencia a la baja en comparación con los días anteriores.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, el pronóstico indica que el 16, 18, 19 y 20 de junio tienen cercanía al 100 % de probabilidad de recibir lluvia, lo que sugiere que estos días son altamente propensos a presentar condiciones húmedas. El 17 de junio presenta una probabilidad de aproximadamente 53 %, indicando una buena posibilidad de lluvia, aunque menos confiable. Los días 21 y 22 también muestran altas probabilidades de tiempo húmedo, con cifras que rondan el 90 %. Este patrón sugiere que la cuenca experimentará una semana mayormente húmeda, lo cual podría tener implicaciones significativas para la agricultura local.
(IDEAM – WRF Colombia)
Cuencas Caribe Seco
El Zulia
El análisis histórico de las precipitaciones en la cuenca El Zulia muestra un claro patrón bimodal, caracterizado por dos temporadas secas y dos períodos de mayor precipitación. Las temporadas secas ocurren de enero a febrero y de junio a julio, donde las precipitaciones son significativamente bajas, con promedios de 63.7 mm y 70.1 mm en estos meses, respectivamente.
En los meses de julio y agosto, las precipitaciones continúan siendo muy bajas, con promedios de 70.1 mm y 94.8 mm. Esto representa un riesgo para los cultivos, especialmente para aquellos que requieren agua constante, como el arroz. Por lo tanto, en este periodo, los productores deben implementar estrategias de riego adecuado y considerar el uso de variedades de arroz más resistentes a la sequía.
A partir de septiembre, las precipitaciones aumentan considerablemente, alcanzando una mediana de 153 mm, lo que indica el inicio de la temporada de lluvias. Este mes y octubre presentan precipitaciones adecuadas (232.6 mm), lo que favorece el desarrollo de los cultivos. Noviembre también muestra un buen comportamiento pluviométrico con 228.5 mm, lo que puede ser crucial para el llenado de granos en los cultivos.
Finalmente, diciembre retorna a precipitaciones relativamente limitadas (108.9 mm), lo que puede afectar la cosecha si no se gestionan adecuadamente. Es esencial que los productores estén preparados para aprovechar los meses de mayor lluvia y mitiguen los efectos de las sequías en los meses críticos.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la cuenca El Zulia
La cuenca El Zulia presenta un régimen de lluvias caracterizado por variaciones significativas a lo largo de los meses, especialmente en el período que abarca desde junio hasta noviembre. Históricamente, las precipitaciones acumuladas muestran un comportamiento que va desde niveles muy bajos hasta intensos.
En junio, la mediana de precipitación es de 79.8 mm, lo que indica un nivel bajo que puede afectar el nivel de los afluentes, ya que se encuentra por debajo del umbral de 100 mm. Durante julio, las lluvias disminuyen ligeramente a 72.0 mm, manteniendo condiciones similares que pueden limitar la disponibilidad de agua en la cuenca.
A partir de agosto, la situación cambia considerablemente, con una mediana de 98.7 mm que, aunque sigue siendo baja, muestra un aumento en comparación con los meses anteriores. Sin embargo, es en septiembre donde se observa un incremento notable, alcanzando 154.9 mm, lo que sitúa las precipitaciones dentro del rango normal y potencialmente favorable para el cultivo de arroz.
El período de octubre y noviembre es crítico, ya que las precipitaciones suben drásticamente a 237.0 mm y 235.9 mm, respectivamente. Ambos meses superan el umbral de 150 mm, lo que podría generar un riesgo de crecientes y desbordamientos en los ríos, afectando la infraestructura y los cultivos en la región.
En resumen, la cuenca El Zulia muestra un patrón de lluvias que inicia con niveles bajos y evoluciona hacia precipitaciones intensas en los meses finales del año, lo que repercute tanto en la disponibilidad de agua como en el manejo de riesgos relacionados con inundaciones.
Análisis de cambios en la precipitación para la cuenca El Zulia
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca El Zulia durante el periodo de junio a noviembre de 2026 indican una reducción importante en las precipitaciones. En junio, se prevé un descenso del 9.1%, lo que marca el inicio de una tendencia negativa. Sin embargo, el cambio se acentúa significativamente en julio, con un descenso crítico del 44.4%.
El mes de agosto muestra la mayor reducción, con un descenso drástico del 65.7%, lo que podría tener serias implicaciones para la disponibilidad de agua y la agricultura en la región, especialmente considerando el cultivo de arroz. Las proyecciones para septiembre y octubre también reflejan reducciones notables, del 52.3% y 45.7%, respectivamente. Estas reducciones pueden afectar la producción agrícola y la gestión de recursos hídricos en la cuenca.
Finalmente, noviembre sigue la tendencia con un descenso moderado del 32.8%. Este patrón de cambios sugiere que la cuenca El Zulia enfrentará desafíos significativos en términos de disponibilidad de agua, lo que requerirá una planificación adecuada para mitigar los efectos adversos en la agricultura y el medio ambiente.
Pronóstico de precipitación para la cuenca El Zulia
Se prevé que la evolución de los volúmenes de lluvia en la cuenca El Zulia durante los próximos meses muestre variaciones significativas. Para junio de 2026, los modelos indican una precipitación de 60.8 mm, con una probabilidad de acierto del 59%. Esta cifra sugiere un inicio de temporada lluviosa, aunque la probabilidad de acierto es relativamente baja, lo que implica cierta incertidumbre en el volumen de lluvia esperado.
En julio, se pronostican 33.4 mm con un 63% de probabilidad de acierto. Este descenso en la precipitación podría generar condiciones de estrés hídrico, especialmente si los volúmenes de lluvia se mantienen por debajo de 50 mm, lo que podría afectar negativamente los cultivos.
Agosto muestra una leve recuperación con 30.0 mm pronosticados y un 68% de probabilidad de acierto, lo que sugiere una estabilidad moderada. Para septiembre, se anticipa un aumento significativo con 63.5 mm y un 67% de probabilidad, aunque la fiabilidad sigue siendo moderada.
Octubre presenta un notable incremento con 129.9 mm pronosticados y una probabilidad de acierto del 75%. Este mes es crucial, ya que un exceso de precipitación podría llevar a inundaciones, especialmente si se superan los 300 mm. Finalmente, en noviembre, se espera una precipitación de 157.2 mm con un 62% de probabilidad, lo que también podría representar un riesgo de inundaciones si las condiciones se agravan.
En resumen, aunque se espera un aumento en la precipitación hacia finales de año, la fiabilidad del pronóstico varía, lo que implica que la gestión de recursos hídricos y la preparación para posibles extremos climáticos son esenciales en la cuenca.
Pronóstico de tiempo (7 días)
A lo largo de la próxima semana, se anticipan días con distintos volúmenes de precipitación en la cuenca El Zulia. En particular, el día 19 presenta expectativas de volúmenes elevados, con una mediana de 4 mm y máximos posibles que podrían alcanzar hasta 15 mm. Los días 17 y 18 también se destacan con volúmenes moderados, donde se pronostican 3 mm y 1 mm, respectivamente, aunque con posibilidades de llegar hasta 10 mm. Los días restantes, del 16, 20 y 21, presentan volúmenes más leves, en torno a 1-2 mm, mientras que el 22 se espera un incremento, con volúmenes moderados en torno a 3 mm y picos de hasta 15 mm.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, se observa que todos los días de la semana tienen buenas a altas probabilidades de precipitación. Especialmente notable es el día 22, que muestra una probabilidad cercana al 100 % de recibir lluvia, lo que sugiere una alta posibilidad de eventos lluviosos significativos. En general, se puede afirmar que la cuenca El Zulia experimentará un periodo húmedo durante la semana, lo que puede ser favorable para los cultivos que requieren de agua, siempre y cuando no se presenten episodios de lluvia excesiva que pudieran causar problemas de drenaje o erosión.
(IDEAM – WRF Colombia)
Ranchería
La cuenca Ranchería presenta un régimen pluviométrico monomodal, caracterizado por una estación seca marcada. En este caso, hay una temporada seca al año, que se extiende principalmente de diciembre a marzo. Durante estos meses, las precipitaciones son muy bajas, lo que limita las actividades agrícolas.
En los próximos meses de julio a diciembre, el comportamiento histórico de las precipitaciones muestra variaciones significativas. Julio suele presentar precipitaciones relativamente bajas, con una mediana de 54.2 mm, lo que puede suponer un riesgo para los cultivos que requieren riego constante. Sin embargo, a partir de agosto, las precipitaciones aumentan considerablemente, alcanzando hasta 105.7 mm en ese mes, y continuando en ascenso hasta octubre, donde se registran los mayores valores, con una mediana de 181.8 mm. Noviembre también muestra precipitaciones importantes (130.2 mm), pero en diciembre se observa una reducción nuevamente, con solo 44.4 mm.
Para los productores, es esencial planificar la siembra de cultivos que sean resistentes a las condiciones de menor humedad en julio y diciembre, y aprovechar el aumento de lluvias en agosto y septiembre para cultivos que requieren más agua. Se recomienda monitorear el clima y estar preparados para el manejo del agua, especialmente en los meses de menor precipitación.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Ranchería
El régimen de lluvias en la cuenca Ranchería presenta variaciones significativas a lo largo de los próximos seis meses. La mediana de precipitaciones para junio es de 73.9 mm, lo que se clasifica como un nivel bajo, sugiriendo condiciones limitadas en los afluentes. En julio, la mediana disminuye a 51.8 mm, manteniendo el nivel bajo y señalando una posible escasez de recursos hídricos.
A partir de agosto, la situación cambia notablemente, con una mediana de 103.7 mm, que aunque todavía se encuentra en el rango bajo, indica un ligero aumento en la disponibilidad de agua. Septiembre muestra un incremento significativo, alcanzando 154.3 mm, lo que se clasifica como normal y sugiere una mayor recarga de los cuerpos de agua de la cuenca.
En octubre, la mediana de precipitaciones asciende a 175.1 mm, continuando en el rango normal, lo que podría facilitar la disponibilidad de agua para los cultivos y mejorar las condiciones para la agricultura. Sin embargo, en noviembre, la mediana disminuye a 132.8 mm, manteniendo el nivel normal pero indicando una tendencia a la baja en comparación con octubre.
Es importante destacar que ninguna de las medianas históricas para este periodo supera los 300 mm, lo que implica que no hay riesgo inmediato de crecientes o desbordamientos en la cuenca. Sin embargo, las variaciones en las precipitaciones, especialmente en los meses de septiembre y octubre, pueden influir en el nivel del río y en la disponibilidad de agua, lo que es crucial para el manejo de cultivos como el arroz.
Análisis de cambios en la precipitación acumulada para la cuenca Ranchería
Las proyecciones de cambios en la precipitación acumulada para la cuenca Ranchería entre junio y noviembre de 2026 indican una tendencia de reducción significativa en las precipitaciones. Durante el mes de junio, se anticipa una disminución del 18.4%, lo que ya marca un inicio de condiciones más secas. Sin embargo, la situación se volverá más crítica en julio, con un pronóstico de reducción severa del 70.7%, lo que podría tener un impacto profundo en la disponibilidad de agua para los cultivos y el ecosistema local.
En agosto, se espera una reducción importante del 51.9%, seguido de otra baja del 24.1% en septiembre. Este patrón de disminución continúa en octubre con un cambio del 18.7%, y se intensifica nuevamente en noviembre, donde se prevé una reducción considerable del 44.4%. Estos cambios podrían afectar la agricultura, especialmente el cultivo de arroz, que es altamente dependiente de las precipitaciones en esta región.
En resumen, si se confirman estos pronósticos, la cuenca Ranchería enfrentará un periodo de sequía severa que exigirá adaptaciones en las prácticas agrícolas y en la gestión del agua.
Pronóstico de Precipitaciones para la Cuenca Ranchería
Se prevé que la cuenca Ranchería experimente variaciones significativas en los volúmenes de precipitación durante los próximos meses. Según el pronóstico determinístico, el mes de junio presentará un total de 64.6 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 56%. Esta probabilidad indica una baja fiabilidad en el pronóstico, lo que sugiere que los volúmenes podrían variar considerablemente.
Para julio, los modelos indican una caída drástica en las precipitaciones, con solo 15.3 mm pronosticados y una probabilidad de acierto del 61%. Este escenario podría generar un estrés hídrico en la región, especialmente considerando que se estima que las necesidades hídricas para el cultivo de arroz son superiores a este volumen.
En agosto, se anticipa un repunte en las precipitaciones con 49.1 mm pronosticados y una probabilidad de acierto del 68%. Aunque esta cantidad es mejor que en julio, sigue siendo un volumen relativamente bajo que podría no satisfacer las demandas hídricas de los cultivos.
A partir de septiembre, se espera un aumento considerable en las lluvias, alcanzando 117.6 mm, con una probabilidad de acierto del 61%. En octubre, se prevén 142.7 mm con una probabilidad del 66%, lo que puede ser favorable para los cultivos, pero también presenta el riesgo de inundaciones si la cantidad total de precipitaciones en la cuenca supera los 300 mm.
Finalmente, noviembre cerrará con 73.2 mm pronosticados y un 60% de probabilidad de acierto. A pesar de que las lluvias pueden ser beneficiosas, la variabilidad en los pronósticos y las probabilidades de acierto sugieren que los agricultores deben estar atentos a las condiciones climáticas para gestionar adecuadamente el agua en sus cultivos.
Pronóstico de tiempo (7 días)
La próxima semana, la cuenca Ranchería experimentará variaciones significativas en las precipitaciones. Se anticipa que el día 17 de junio será el más destacado, con volúmenes elevados de lluvia y altas probabilidades de tiempo húmedo, alcanzando prácticamente la totalidad de la región. Este día se caracterizará por precipitaciones intensas, lo que podría generar un impacto importante en el suelo y la disponibilidad de agua.
El 18 de junio también presenta volúmenes moderados con buenas probabilidades de tiempo húmedo, aunque con una reducción en la intensidad de las lluvias. En los días siguientes, entre el 20 y el 21 de junio, se pronostican precipitaciones leves a moderadas, con altas probabilidades de que se presenten, lo que sugiere un ambiente propicio para la humedad en el suelo y el crecimiento de cultivos.
Sin embargo, el 19 de junio se espera un día seco, con bajas probabilidades de lluvia, lo que podría afectar brevemente el nivel de humedad en la cuenca. Para el final de la semana, el 22 de junio, las probabilidades de tiempo húmedo continúan, aunque con volúmenes de lluvia más bajos.
En general, la cuenca Ranchería se preparará para una semana con variaciones en la precipitación, destacando días de lluvia intensa y moderada, lo que puede beneficiar la agricultura local (IDEAM – WRF Colombia).
Ariguaní
En la cuenca Ariguaní, el análisis histórico de las precipitaciones revela un comportamiento bimodal, caracterizado por dos temporadas secas al año. Estas temporadas de menor precipitación se presentan en enero y febrero, así como en julio y diciembre.
Durante los meses de julio a diciembre, la tendencia de las precipitaciones es la siguiente:
Julio: Las precipitaciones son relativamente limitadas, con una mediana de 119.5 mm. Aunque no son tan bajas como en los meses iniciales del año, se deben considerar para la planificación de cultivos.
Agosto: Se observa un incremento en las lluvias con una mediana de 157.8 mm. Este aumento puede beneficiar los cultivos, pero también puede conllevar riesgos de erosión o inundaciones si las lluvias son muy intensas.
Septiembre y octubre: Estos meses muestran un aumento notable en las precipitaciones, con medianas de 171.7 mm y 188.9 mm, respectivamente. Son cruciales para el desarrollo de cultivos, pero los productores deben estar atentos a la posibilidad de excesos hídricos.
Noviembre: Con 168.1 mm, las lluvias continúan siendo importantes, lo que puede ser positivo para las cosechas.
Diciembre: Las precipitaciones disminuyen a 41.9 mm, marcando el inicio de la segunda temporada seca.
Recomendaciones para los productores incluyen monitorear de cerca las lluvias, gestionar adecuadamente el agua y considerar prácticas de conservación del suelo para mitigar los riesgos asociados a las lluvias intensas.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Ariguaní
El régimen de lluvias en la cuenca Ariguaní presenta un comportamiento característico a lo largo de los meses, con un aumento progresivo en la precipitación acumulada hacia el final del año. Los datos de precipitación mediana para los próximos seis meses son los siguientes:
- Junio: 119.8 mm
- Julio: 121.5 mm
- Agosto: 156.7 mm
- Septiembre: 170.1 mm
- Octubre: 187.4 mm
- Noviembre: 166.4 mm
Históricamente, se observa que los meses de junio y julio presentan precipitaciones bajo el umbral de 150 mm, clasificándose como niveles bajos-limitados. Esto indica que durante estos meses, la disponibilidad de agua es relativamente baja, lo que puede afectar los afluentes de la cuenca y limitar el suministro hídrico para la agricultura y otros usos.
A partir de agosto, las precipitaciones superan el umbral normal, alcanzando 156.7 mm en agosto y aumentando progresivamente hasta octubre, donde se registra una mediana de 187.4 mm. Este incremento en las lluvias puede provocar un aumento significativo en el nivel del río, mejorando la disponibilidad de agua. Sin embargo, es importante monitorear el comportamiento del agua en el río, ya que las precipitaciones intensas en octubre y noviembre podrían llevar a un riesgo de crecientes y posibles desbordamientos, especialmente con valores que se mantienen por encima de 150 mm.
En resumen, la cuenca Ariguaní experimenta un cambio en su comportamiento pluviométrico a lo largo de los meses, donde las precipitaciones aumentan a medida que avanza el año, lo que impacta tanto en el nivel de los ríos como en la disponibilidad de agua para la región.
Análisis de las Tendencias de Cambio de Precipitación en la Cuenca Ariguaní
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Ariguaní entre junio y noviembre de 2026 indican una tendencia de reducción significativa en los niveles de precipitación. Durante los meses de junio y julio, se prevé una reducción moderada de -22.1% y -33.3%, respectivamente. Sin embargo, la situación se tornará más crítica en agosto, donde se anticipa una reducción importante de -43.9%, lo que podría afectar gravemente la disponibilidad de agua para los cultivos.
En septiembre, la reducción sigue siendo significativa, con un cambio de -36.5%, pero se espera una leve mejora en octubre, con una disminución más moderada de -3.9%. Sin embargo, en noviembre, la tendencia nuevamente se manifiesta con una reducción de -12.2%, lo que sugiere que aunque el mes de octubre podría traer un ligero alivio, la situación sigue siendo preocupante para los meses posteriores.
Este patrón de disminución sostenida en las precipitaciones podría impactar negativamente la agricultura local, especialmente el cultivo de arroz, que es altamente dependiente de la disponibilidad de agua. Es crucial que se implementen estrategias de manejo del agua y adaptación para mitigar estos efectos en la cuenca Ariguaní.
Evolución de los volúmenes de lluvia en la cuenca Ariguaní
Se prevé que en la cuenca Ariguaní, los volúmenes de precipitación evolucionen de la siguiente manera en los próximos meses. Para junio de 2026, se estima una precipitación de 93.9 mm con una probabilidad de acierto del 59%, lo que indica una muy baja probabilidad de acierto. Esto sugiere que la cantidad real de lluvia podría variar significativamente, lo que podría influir en la planificación agrícola.
En julio, se pronostica una ligera disminución a 75.9 mm, con una probabilidad de acierto del 62%. Aunque hay un incremento en la probabilidad en comparación con junio, sigue siendo muy baja, por lo que es aconsejable estar preparado para fluctuaciones.
Para agosto, los modelos indican un aumento en la precipitación a 90.0 mm y una probabilidad de acierto del 72%. Este nivel sugiere un pronóstico más confiable, aunque permanece por debajo del umbral del 80% para ser considerado altamente probable.
En septiembre, se espera un notable aumento a 114.5 mm con una probabilidad de acierto del 69%, lo que continúa mostrando una tendencia hacia mayores volúmenes de lluvia, pero aún dentro de un margen de incertidumbre.
Octubre presenta un incremento significativo, alcanzando 189.3 mm con una probabilidad de acierto del 62%, lo que podría generar preocupaciones de inundaciones si los volúmenes sobrepasan los 300 mm. Finalmente, en noviembre, se anticipa una precipitación de 146.0 mm con una probabilidad de acierto del 54%, lo que añade un nivel de incertidumbre considerable.
En conclusión, aunque se proyectan aumentos en la precipitación, la variabilidad en la probabilidad de acierto subraya la necesidad de una gestión cuidadosa y una planificación agrícola adaptativa para mitigar riesgos de estrés hídrico o inundaciones.
Pronóstico de tiempo (7 días)
La próxima semana en la cuenca Ariguaní se espera un patrón de precipitación variado, con días que presentan volúmenes significativos. El día 20 se prevén volúmenes elevados, con intensas precipitaciones que podrían alcanzar niveles considerables. Este día es crucial, ya que la mediana de precipitación anticipa un incremento notable. Los días 16 y 17 también se presentan con volúmenes moderados, lo que sugiere un inicio de semana húmedo.
A partir del 18, las precipitaciones se moderan a niveles leves, pero se espera que los días posteriores (19 y 22) mantengan volúmenes similares. El 21, aunque se prevén precipitaciones moderadas, es posible que se presenten de forma más dispersa. En general, la semana se caracteriza por un comportamiento húmedo, con días destacados para la acumulación de agua.
En términos de probabilidades, la cuenca presenta altas probabilidades de tiempo húmedo durante toda la semana, alcanzando cercanas al 100 % en varios días, lo que indica una fuerte posibilidad de lluvias. Esto sugiere condiciones favorables para la agricultura, aunque se deberá estar atento a las intensas precipitaciones del día 20.
(IDEAM – WRF Colombia)
Río Cesar
El comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Río Cesar durante los meses de julio a diciembre muestra características significativas. En julio, las precipitaciones son relativamente bajas, con una mediana de 93.3 mm, lo que puede limitar el desarrollo de cultivos que requieren humedad constante. En agosto, las lluvias aumentan a 144.7 mm, marcando una transición hacia condiciones más favorables para la agricultura.
Septiembre y octubre son meses críticos, con precipitaciones adecuadas de 202.4 mm y 256.1 mm, respectivamente. Esta es la fase más húmeda del año, ideal para cultivos como el arroz, que se benefician de la abundante humedad. Sin embargo, el exceso de lluvias puede generar riesgos de inundaciones que podrían afectar las cosechas.
En noviembre, las precipitaciones disminuyen a 160.6 mm, y en diciembre caen a 40.7 mm, marcando el inicio de una temporada seca. La cuenca Río Cesar presenta un régimen bimodal, con dos temporadas secas: la primera entre enero y marzo y la segunda de julio a agosto, donde se observa menor precipitación.
Se recomienda a los productores planificar cuidadosamente los ciclos de cultivo, aprovechando la humedad de septiembre y octubre, y estar alertas ante posibles inundaciones en esta fase húmeda del año.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la cuenca Río Cesar
El régimen de lluvias en la cuenca Río Cesar presenta un comportamiento marcado por variaciones significativas a lo largo de los meses. En el análisis de los datos pluviométricos, se observa que entre junio y noviembre, las precipitaciones acumuladas fluctúan, lo que impacta directamente en el nivel del río y la disponibilidad de agua para el cultivo de arroz en la región.
El mes de junio presenta una mediana de 110.3 mm, lo que indica un régimen de lluvia bajo, aunque aún por encima del umbral de 100 mm. En julio, la precipitación disminuye a 94.0 mm, lo que se considera un nivel bajo, sugiriendo que los afluentes podrían presentar niveles críticos durante este período.
A partir de agosto, las precipitaciones comienzan a aumentar significativamente, alcanzando 143.5 mm, un nivel normal que favorece el crecimiento de cultivos. Septiembre muestra un incremento notable con 199.6 mm, lo que también se clasifica como normal, proporcionando un buen aporte hídrico. En octubre, la mediana de 255.8 mm refleja un periodo de lluvias intensas, que puede representar un riesgo de crecientes y desbordamientos en el río, afectando tanto la infraestructura como la actividad agrícola.
Finalmente, noviembre presenta 165.9 mm, un nivel normal que contribuye a la recarga de fuentes hídricas. En resumen, el comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Río Cesar indica que, si bien hay meses con lluvias bajas, la tendencia hacia el final del año es de aumentar la disponibilidad de agua, aunque con riesgos asociados de inundaciones.
Análisis de las tendencias de precipitación en la cuenca Río Cesar
Para el periodo de junio a noviembre de 2026, se prevén cambios significativos en la precipitación acumulada en la cuenca Río Cesar. En junio, se anticipa una ligera reducción del 6.0%, lo que podría representar un inicio de condiciones más secas en la región. Sin embargo, el mes de julio se pronostica con una reducción importante del 64.7%, lo que podría tener un impacto severo en la disponibilidad de agua para los cultivos y ecosistemas locales.
A pesar de esta drástica disminución, en agosto se prevé un ligero incremento del 1.4%, lo que podría ofrecer un respiro temporal. Sin embargo, las tendencias negativas continúan en septiembre y octubre, con reducciones del 15.8% y 12.8% respectivamente, lo que sugiere un escenario de estrés hídrico prolongado para la cuenca.
Finalmente, noviembre también mostrará una reducción significativa del 28.4%, lo que refuerza la tendencia de disminución de las precipitaciones a lo largo de este periodo. En resumen, se espera que la cuenca Río Cesar enfrente un periodo crítico con condiciones de sequía acentuadas, lo que podría afectar gravemente los cultivos, especialmente el arroz, que son sensibles a la variabilidad en la disponibilidad de agua.
Evolución de la Precipitación en la Cuenca del Río Cesar
Se prevé que en los próximos meses, la cuenca del Río Cesar experimente variaciones significativas en los volúmenes de precipitación. Según el pronóstico, se anticipa que en junio de 2026 se registren aproximadamente 98.8 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 57%. Esto sugiere que la confiabilidad de este pronóstico es bastante baja, lo que puede generar incertidumbre en la planificación agrícola.
Para julio, el pronóstico indica una disminución considerable en la precipitación, con 32.6 mm esperados y una probabilidad de acierto del 66%. Aunque la probabilidad de acierto es moderada, el bajo volumen de lluvia podría generar condiciones de estrés hídrico para los cultivos, especialmente si se considera que el umbral crítico es de 50 mm.
A partir de agosto, los modelos indican un aumento significativo en la precipitación, con 138.2 mm previstos y una probabilidad de acierto del 63%. En septiembre, la tendencia de aumento se mantiene, con 161.6 mm pronosticados y una probabilidad de acierto similar.
Octubre muestra el volumen más alto de lluvia pronosticado, con 236.3 mm y una probabilidad de acierto del 62%. Aunque la cifra es considerable, sigue sin alcanzar el umbral crítico de 300 mm, que podría desencadenar inundaciones. Finalmente, noviembre presenta una disminución a 118.0 mm con un 59% de probabilidad de acierto.
En resumen, la evolución de la precipitación en la cuenca del Río Cesar presenta riesgos tanto de estrés hídrico en julio como de posibles inundaciones en octubre, aunque la fiabilidad de los pronósticos varía, destacando la necesidad de monitoreo continuo.
Pronóstico de tiempo (7 días)
Para la próxima semana en la cuenca Río Cesar, se anticipan días con diferentes volúmenes de precipitación. Los días 20 y 21 de junio se destacan por presentar volúmenes elevados de precipitación, con intensidades de lluvias que pueden ser clasificadas como intensas. El día 18 también se espera un volumen moderado de lluvia, aunque con menor intensidad que los días mencionados. Los días 17 y 19 tendrán volúmenes leves, mientras que el 16 de junio se prevé un día mayormente seco, con poca o ninguna lluvia. Finalmente, el 22 de junio podría registrar volúmenes leves de precipitación.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, se observa que a lo largo de la semana, especialmente del 17 al 21 de junio, hay altas probabilidades de tiempo húmedo, con más del 70% de posibilidad de que se registren lluvias en esos días. Esto sugiere un clima mayormente húmedo durante este periodo, lo que puede ser beneficioso para los cultivos en la región. Sin embargo, el día 22 muestra una ligera disminución en las probabilidades, aunque aún se mantienen en un rango aceptable.
Este pronóstico sugiere un patrón de clima variable, lo que puede influir significativamente en las actividades agrícolas y la gestión de recursos hídricos en la cuenca Río Cesar (IDEAM – WRF Colombia).
Cuencas Caribe Húmedo
Río Sinú
La cuenca Río Sinú presenta un régimen pluviométrico monomodal, caracterizado por tener una única temporada seca al año. Esta temporada se manifiesta principalmente entre diciembre y enero, meses donde las precipitaciones son muy bajas, con acumulados que no superan los 30 mm en cada uno de estos meses.
En el análisis de los próximos meses, las precipitaciones suelen ser adecuadas en junio, alcanzando una mediana de 213.2 mm. Sin embargo, julio indica un descenso en las lluvias, con precipitaciones relativamente limitadas (196.4 mm). Durante agosto, las lluvias aumentan nuevamente, con un promedio de 219.7 mm, lo que es favorable para el cultivo de arroz.
Septiembre y octubre muestran un comportamiento variable, con precipitaciones relativamente limitadas (191.4 mm y 159.1 mm, respectivamente). Noviembre presenta una disminución notable, con 102.3 mm, y diciembre regresa a un rango de precipitaciones muy bajas, cerrando el ciclo agrícola del año.
Los productores deben estar atentos a las variaciones de humedad del suelo y a la posibilidad de estrés hídrico en julio y octubre, que podrían afectar el crecimiento del arroz. Es recomendable planificar los cultivos considerando el aumento de lluvias en agosto y la disminución posterior en noviembre y diciembre, lo que puede influir en la cosecha y la calidad del grano.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Río Sinú
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Sinú presenta variabilidad a lo largo de los meses, con un patrón que se manifiesta en las precipitaciones acumuladas. Para los próximos seis meses, se observan las siguientes medianas de precipitación:
- Junio: 196.5 mm
- Julio: 191.7 mm
- Agosto: 217.9 mm
- Septiembre: 189.2 mm
- Octubre: 159.7 mm
- Noviembre: 101.4 mm
Históricamente, los meses de junio a agosto se caracterizan por lluvias intensas, donde agosto resalta con una mediana de 217.9 mm, lo que indica un alto potencial de riesgo de crecientes y desbordamientos, ya que supera el umbral de 300 mm. Este nivel de precipitación puede generar un impacto significativo en el nivel del río y la disponibilidad de agua, afectando tanto la agricultura como la infraestructura local.
Por otro lado, en noviembre, la mediana de 101.4 mm indica un nivel de precipitación que, aunque se considera bajo, todavía puede tener efectos en la regulación del caudal del río. Sin embargo, es importante destacar que no se reportan meses con precipitaciones por debajo de 100 mm en esta proyección, lo que sugiere que la cuenca del Río Sinú mantiene un nivel aceptable de disponibilidad hídrica en general.
La variabilidad en las precipitaciones a lo largo de estos meses es crucial para los cultivos, especialmente para el arroz, ya que un exceso de agua durante el crecimiento puede ser tan perjudicial como la falta de lluvia. Por tanto, un monitoreo constante del clima es esencial para la planificación agrícola y la gestión de recursos hídricos en la región.
Análisis de Cambios en la Precipitación Acumulada para la Cuenca Río Sinú
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Río Sinú entre junio y noviembre de 2026 muestran una tendencia preocupante en términos de reducción de precipitación.
En junio, se anticipa una reducción moderada del 6.2%. Sin embargo, a medida que avanzan los meses, las previsiones indican un cambio significativo en esta tendencia. En julio, se espera un incremento leve del 4.0%, que podría ofrecer un alivio temporal. Sin embargo, a partir de agosto, la situación se deteriora notablemente, con una reducción importante del 13.9%, seguida por una reducción severa del 17.8% en septiembre.
El descenso en la precipitación se vuelve aún más marcado en octubre, con una reducción crítica del 26.2%, lo que podría tener consecuencias graves para los ecosistemas y actividades agrícolas de la región. Finalmente, en noviembre, se pronostica una reducción significativa del 19.7%.
Esta serie de cambios sugiere que la cuenca Río Sinú enfrentará un periodo de sequía prolongada, lo que podría afectar adversamente los cultivos, especialmente aquellos como el arroz, que son sensibles a la variabilidad en la disponibilidad de agua. Es crucial que se implementen estrategias de manejo del agua y adaptación para mitigar estos impactos.
Pronóstico de Precipitación para la Cuenca del Río Sinú
Se prevé que la cuenca del Río Sinú experimente una evolución interesante en los volúmenes de precipitación en los próximos meses. Según los pronósticos, se estima que la lluvia oscilará de la siguiente manera:
Junio 2026: Se anticipan aproximadamente 196.3 mm de precipitación, con una probabilidad de acierto del 59%. Esto sugiere una condición de inestabilidad, donde un exceso de lluvia podría generar riesgos de inundaciones si los volúmenes superan los 300 mm.
Julio 2026: Se pronostican 193.1 mm de lluvia, también con una probabilidad de acierto del 57%. El riesgo de inundaciones persiste, dado que la precipitación se mantiene en niveles elevados.
Agosto 2026: La tendencia de lluvia se espera que disminuya ligeramente, con 185.9 mm pronosticados y una probabilidad de acierto del 57%. Aún así, deberán ser monitoreadas las condiciones de suelo y escorrentía.
Septiembre 2026: Se prevé un descenso más significativo con 160.2 mm de lluvia, acompañados de una probabilidad de acierto del 64%. La tendencia de menor precipitación puede ayudar a mitigar los riesgos de inundaciones, aunque se debe tener en cuenta el estrés hídrico si la lluvia se mantiene por debajo de los 50 mm.
Octubre 2026: Se anticipan 119.7 mm con una probabilidad de acierto del 68%, lo que indica una mayor confianza en la reducción de precipitaciones.
Noviembre 2026: Finalmente, se prevén 80.6 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 57%. Esta cifra sugiere un riesgo mayor de estrés hídrico para los cultivos si las lluvias no son suficientes.
Fiabilidad del Pronóstico
Es importante destacar que la probabilidad de acierto en los pronósticos oscila entre el 57% y el 68%, lo que indica una fiabilidad moderada. Esto sugiere que, aunque se pueden observar tendencias generales, la incertidumbre es notable y se deben considerar planes de gestión adaptativos para mitigar los riesgos asociados a las variaciones en la precipitación.
Pronóstico de tiempo (7 días)
Durante la próxima semana, se anticipan días con volúmenes de precipitación variados en la cuenca Río Sinú. Se esperan volúmenes elevados el 20 de junio, con una mediana que sugiere un potencial considerable de lluvia. También se pronostican volúmenes intensos el 16 de junio, el 18 de junio, el 19 de junio y el 21 de junio, indicando condiciones que podrían generar un impacto significativo en el suelo y los cultivos. Por otro lado, el 17 de junio y el 22 de junio se prevén volúmenes moderados, lo que podría permitir una mejor gestión del agua en el campo.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, la cuenca Río Sinú presenta altas probabilidades de condiciones lluviosas durante toda la semana, con un porcentaje cercano al 100 % en cada uno de los días analizados. Esto sugiere que la semana será predominantemente húmeda, lo que podría afectar las actividades agrícolas, especialmente en relación con la siembra y la cosecha. Los agricultores deben prepararse para estas condiciones y considerar estrategias para el manejo del agua y el suelo, dado el potencial de erosión y el encharcamiento en los cultivos.
Esta información se basa en el pronóstico del IDEAM – WRF Colombia.
Río San Jorge
El comportamiento histórico de las precipitaciones en la cuenca Río San Jorge entre los meses de julio y diciembre muestra una tendencia a la alta pluviometría, con un predominio de precipitaciones fuertes. En julio, las precipitaciones ascienden a una mediana de 297.3 mm, mientras que en agosto y septiembre alcanzan 341.8 mm y 319.3 mm, respectivamente. En octubre, se observa una ligera disminución, con 308.8 mm, pero se mantiene en niveles altos.
Noviembre presenta precipitaciones adecuadas con 237.9 mm, y diciembre, aunque es un mes relativamente limitado, aún cuenta con 125.1 mm. Este patrón sugiere que los productores deben prepararse para condiciones de alta humedad y posible riesgo de inundaciones, especialmente en los meses de agosto y septiembre, que son cruciales para el cultivo de arroz.
Se recomienda a los agricultores implementar prácticas de manejo de agua y drenaje para evitar el encharcamiento y la pérdida de cultivos. Además, es importante monitorear el estado de los cultivos y estar atentos a las plagas que pueden proliferar en condiciones de alta humedad.
La cuenca Río San Jorge presenta un régimen pluviométrico monomodal, caracterizado por una única temporada seca que ocurre de diciembre a marzo, con las precipitaciones más bajas en enero y febrero. Esto resalta la importancia de la planificación para maximizar la producción en los meses de mayor lluvia.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Río San Jorge
El régimen de lluvias en la cuenca del Río San Jorge presenta variaciones significativas a lo largo de los meses, influenciado por factores climáticos regionales. Durante los próximos seis meses, se observan las siguientes medianas de precipitación:
- Junio: 323.9 mm
- Julio: 289.1 mm
- Agosto: 334.9 mm
- Septiembre: 313.6 mm
- Octubre: 301.5 mm
- Noviembre: 224.0 mm
Históricamente, los meses de junio y agosto son los más intensos, superando la marca de 300 mm, con precipitaciones de 323.9 mm y 334.9 mm, respectivamente. Estos niveles se consideran intensos y pueden generar riesgos de crecientes y desbordamientos en el río, afectando la infraestructura y la seguridad de las comunidades aledañas.
En contraste, el mes de noviembre presenta una mediana de 224.0 mm, aún dentro de un rango normal, aunque con una disminución notable que puede impactar en la disponibilidad de agua para actividades agrícolas y el ecosistema local. Por otro lado, no se registran precipitaciones por debajo de 100 mm en este análisis, lo que indica una continuidad en el suministro hídrico durante los meses críticos.
La acumulación de lluvias en esta cuenca es crucial para la agricultura, especialmente para cultivos como el arroz, que requieren una adecuada disponibilidad de agua. Sin embargo, los picos de intensidad en junio y agosto demandan un monitoreo constante para prevenir posibles inundaciones y gestionar los recursos hídricos eficazmente.
Análisis de cambios en la precipitación acumulada para la cuenca Río San Jorge
Las proyecciones de precipitación acumulada para la cuenca Río San Jorge entre junio y noviembre de 2026 indican tendencias preocupantes. Durante los meses de junio a noviembre, se anticipan variaciones significativas en los niveles de precipitación.
En los meses de junio, julio, agosto y noviembre, se pronostica una reducción importante en la precipitación, con disminuciones de -12.6%, -13.2%, -9.7% y -20.7%, respectivamente. Estos descensos podrían afectar negativamente la disponibilidad de agua para el cultivo de arroz y otras actividades agrícolas en la región.
Sin embargo, se prevé un incremento moderado en octubre, con un cambio del 11.2%. Este aumento podría ofrecer un alivio temporal, pero no compensa las reducciones significativas en los meses anteriores y posteriores.
Finalmente, septiembre se destaca con una reducción drástica del 20.1%, lo que sugiere un mes particularmente crítico para la cuenca. En resumen, la cuenca Río San Jorge enfrentará un periodo de desafíos hidroclimáticos que requerirá estrategias de adaptación para mitigar el impacto sobre la agricultura y la gestión del agua.
Pronóstico de Precipitación para la Cuenca Río San Jorge
Se prevé que los volúmenes de precipitación en la cuenca del Río San Jorge evolucionen variadamente en los próximos meses. Los modelos indican que en junio de 2026, se pronostican 277.8 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 62%. Este volumen de precipitación es relativamente alto, y si se supera, podría generar riesgos de inundaciones, especialmente si se alcanzan niveles cercanos o superiores a 300 mm.
En julio, se anticipa una ligera disminución con 251.1 mm, aunque la probabilidad de acierto se mantiene en un 60%, lo que sugiere una confiabilidad moderada. Esta cantidad, aunque más baja que en junio, aún podría implicar riesgos asociados a inundaciones si se presentan precipitaciones intensas en cortos períodos de tiempo.
Para agosto, los modelos proyectan un incremento a 293.0 mm de lluvia, con una probabilidad de acierto del 62%, lo que nuevamente podría llevar a situaciones de inundación si se superan los 300 mm. En septiembre, se espera una disminución a 244.3 mm con una probabilidad de acierto del 65%, lo que podría mitigar los riesgos de inundación, aunque se mantiene la atención en eventos extremos.
En octubre, se prevé un aumento significativo a 343.4 mm con un 64% de probabilidad, lo cual representa un alto riesgo de inundaciones. Finalmente, en noviembre, se anticipa una caída considerable a 181.7 mm con una probabilidad más baja del 57%, lo que podría generar estrés hídrico si se presentan condiciones de sequía.
En resumen, es fundamental monitorear las condiciones climáticas, especialmente en meses donde se anticipan precipitaciones elevadas, para gestionar adecuadamente los riesgos asociados a inundaciones y estrés hídrico.
Pronóstico de tiempo (7 días)
La próxima semana, la cuenca Río San Jorge experimentará un patrón de precipitaciones intensas. Se anticipan días con volúmenes elevados, especialmente el 16 de junio, donde se espera que las lluvias acumuladas sean significativas, con un rango que podría considerarse alto. A lo largo de la semana, otros días también presentarán volúmenes moderados, como el 20 y 21 de junio, donde las precipitaciones podrían llegar a ser notables.
La intensidad de las precipitaciones se mantendrá alta durante toda la semana, con días como el 17 y 18 de junio que también mostrarán volúmenes considerables, aunque ligeramente inferiores en comparación al inicio de la semana. Por último, hacia el final del periodo, el 22 de junio, se espera una ligera disminución en la acumulación, pero aún se anticipan volúmenes moderados.
Con respecto a las probabilidades de tiempo húmedo, se observa que todos los días de la semana tienen altas probabilidades de recibir lluvia, con una expectativa cercana al 100 % de que se presenten precipitaciones. Esto sugiere que las condiciones serán consistentemente húmedas, lo que podría tener implicaciones significativas para las actividades agrícolas en la región.
(IDEAM – WRF Colombia)
Nechí
En la cuenca Nechí, el comportamiento histórico de las precipitaciones en los meses de julio a diciembre muestra una tendencia a la alta pluviosidad, especialmente en julio, agosto y octubre, donde se registran precipitaciones fuertes (medianas de 344.8 mm, 381.4 mm y 374.4 mm respectivamente). Esto puede generar riesgos de inundaciones y erosión, por lo que es crucial que los productores implementen medidas de manejo de aguas para proteger sus cultivos.
En septiembre, aunque las precipitaciones siguen siendo fuertes (mediana de 339.7 mm), se observa una ligera disminución, lo cual puede ofrecer un respiro en comparación con los meses previos. Noviembre presenta precipitaciones adecuadas (mediana de 292.4 mm), y diciembre muestra un descenso en la pluviosidad (mediana de 141.4 mm), lo que indica que los productores deben prepararse para la temporada seca que se aproxima.
El régimen pluviométrico de la cuenca Nechí es monomodal, con una temporada seca al año que se extiende típicamente entre enero y febrero. Durante estos meses, las precipitaciones son relativamente bajas, lo que puede afectar la siembra y el desarrollo inicial de los cultivos. Es recomendable que los agricultores planifiquen sus actividades agrícolas considerando este régimen y aprovechen al máximo las precipitaciones de los meses lluviosos.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en la Nechí
Históricamente, la cuenca Nechí presenta un régimen de lluvias variado a lo largo de los próximos seis meses, con una mediana de precipitación que oscila entre los 321.5 mm y 410.5 mm. Durante el mes de junio, se registra una mediana de 396.3 mm, lo que indica un nivel de lluvia intenso, con un riesgo significativo de crecientes y desbordamientos en los afluentes. Este patrón se mantiene en julio con 380.1 mm, que aunque un poco inferior, sigue dentro de la categoría intensa.
En agosto, la mediana se eleva a 410.5 mm, alcanzando niveles críticos que pueden impactar severamente el nivel del río y la disponibilidad de agua en la región. Septiembre muestra una disminución a 366.2 mm, manteniendo aún condiciones de riesgo, pero hacia octubre, la mediana se estabiliza en 397.0 mm, indicando un comportamiento similar al de los meses anteriores. Finalmente, en noviembre, la precipitación desciende a 321.5 mm, que aunque es más baja, aún se considera intensa.
Es relevante destacar que ninguna de las medianas históricas para estos meses se encuentra por debajo de 100 mm, lo que indica una disponibilidad de agua suficiente para el desarrollo agrícola, particularmente para cultivos como el arroz. Sin embargo, los niveles de precipitación superiores a 300 mm, presentes en casi todos los meses analizados, requieren atención especial para prevenir desbordamientos y garantizar el manejo adecuado de los recursos hídricos en la cuenca Nechí.
Análisis de Cambio en Precipitación Acumulada para la Cuenca Nechí
Las proyecciones de precipitación acumulada para la cuenca Nechí en el periodo de junio a noviembre de 2026 indican una tendencia de reducción importante en las precipitaciones. A partir de junio, se anticipa un cambio negativo del 8.8%, lo que marca el inicio de un patrón decreciente. Este descenso se acentúa drásticamente en julio, donde se prevé una disminución del 33.8%, sugiriendo un impacto significativo en la disponibilidad de agua para los cultivos y el ecosistema local.
Las reducciones continúan en agosto y septiembre, con cambios pronosticados de -31.2% y -30.7% respectivamente. Estas cifras indican que la cuenca podría enfrentar condiciones de sequía, lo que podría afectar la agricultura, especialmente el cultivo de arroz, que es sensible a las variaciones en el suministro de agua.
En octubre, la previsión se agudiza con un cambio del -34.3%, lo que refuerza la preocupación por la gestión hídrica en la cuenca. Finalmente, en noviembre, aunque se espera una leve disminución del 13.8%, la tendencia general sigue siendo de reducción significativa. En resumen, la cuenca Nechí se enfrentará a desafíos considerables en términos de recursos hídricos, lo que requiere atención y estrategias de adaptación eficaces.
Pronóstico de precipitación para la cuenca Nechí
Se prevé que la cuenca Nechí experimente un patrón de precipitación significativo en los próximos meses, con volúmenes de lluvia que oscilarán entre 246.3 mm y 425.2 mm. Los modelos indican que en junio de 2026 se anticipan 425.2 mm, lo que representa un riesgo elevado de inundaciones, dado que supera el umbral crítico de 300 mm. La probabilidad de acierto de este pronóstico es del 62%, lo que sugiere una fiabilidad moderada.
En julio, el pronóstico baja a 246.3 mm, con una probabilidad de acierto del 70%. Aunque este volumen es más bajo y se encuentra por debajo del umbral de estrés hídrico (50 mm), la probabilidad de acierto indica una buena confianza en el pronóstico. En agosto, se espera un volumen similar de 260.0 mm, con una probabilidad de 73%, lo que también sugiere una buena fiabilidad.
A partir de septiembre, se anticipa que las lluvias se mantendrán en niveles similares a 245.6 mm, con una probabilidad de acierto del 79%, lo que lo convierte en un pronóstico altamente probable. En octubre, se prevé un ligero aumento a 254.9 mm y una probabilidad de 74%, manteniendo una buena fiabilidad. Finalmente, en noviembre, se estima un incremento a 286.8 mm, aunque la probabilidad de acierto baja a 61%, lo que indica una menor certeza en este pronóstico.
En resumen, el clima en la cuenca Nechí se presenta con un riesgo significativo de inundaciones en junio, con volúmenes más moderados y confiables en los meses posteriores. Sin embargo, es esencial estar alerta ante posibles fluctuaciones.
Pronóstico de tiempo (7 días)
Para la cuenca Nechí, el pronóstico de precipitación para la próxima semana indica que se esperan días con volúmenes elevadísimos de lluvia, especialmente en el inicio de la semana, con los días 16 y 17 de junio presentando condiciones de precipitaciones intensas. A medida que avanza la semana, aunque los volúmenes se mantienen considerablemente altos, se espera que el 18 de junio presente volúmenes moderados en comparación con el inicio de la semana. Sin embargo, a partir del 19 de junio, se anticipa un aumento en los volúmenes, alcanzando nuevamente niveles elevados, especialmente el 21 de junio, donde se prevén precipitaciones intensas.
El pronóstico también sugiere que la cuenca Nechí tendrá altas probabilidades de tiempo húmedo durante toda la semana, con una cercanía al 100 % de ocurrencia de lluvias en cada uno de los días analizados. Esto implica que las condiciones serán propicias para la acumulación de agua, lo que podría tener un impacto significativo en la agricultura local, favoreciendo los cultivos que requieren humedad, pero también aumentando el riesgo de erosión y escorrentía en áreas vulnerables.
Es importante que los agricultores y los administradores de recursos hídricos consideren estas proyecciones para tomar decisiones informadas sobre el manejo del agua y la siembra. (IDEAM – WRF Colombia)
Río Cauca
La cuenca Río Cauca presenta un régimen bimodal de precipitación, caracterizado por dos temporadas secas al año. Estas temporadas se distribuyen de la siguiente manera: la primera ocurre en enero y febrero, mientras que la segunda se presenta en julio y agosto. Esto implica que los meses de julio y agosto son especialmente críticos, ya que las precipitaciones históricas son relativamente limitadas, con medianas de 102.1 mm y 103.2 mm, respectivamente.
En el análisis de los meses siguientes, se observa que septiembre y octubre son meses de transición, donde las precipitaciones aumentan, alcanzando medianas de 160 mm y 236.3 mm, respectivamente. Noviembre también muestra precipitaciones adecuadas con una mediana de 239.5 mm, lo que favorece el crecimiento de cultivos como el arroz. Sin embargo, diciembre vuelve a experimentar precipitaciones relativamente limitadas con 154.5 mm.
Es crucial que los productores de la cuenca Río Cauca planifiquen sus actividades agrícolas considerando las limitaciones de agua en julio y agosto, y aprovechen al máximo la disponibilidad de agua durante los meses de octubre y noviembre. Las siembras deben programarse para beneficiarse de los picos de precipitación y evitar la escasez en la segunda temporada seca.
Predicción Climática (6 meses)
Análisis del comportamiento histórico de la precipitación en el Río Cauca
El régimen de lluvias en la cuenca del Río Cauca presenta características marcadas a lo largo de los meses, con variaciones significativas en las precipitaciones acumuladas. Históricamente, los meses de junio y julio suelen ser más secos, con acumulaciones de 142.3 mm y 105.5 mm, respectivamente. Estos niveles se consideran dentro del umbral bajo, lo que puede traducirse en niveles críticos de los afluentes y limitaciones en la disponibilidad de agua para los cultivos.
A partir de agosto, se observa un ligero incremento en las precipitaciones, alcanzando 102.9 mm, aunque todavía se mantiene por debajo de los 150 mm, lo que sugiere condiciones de lluvias limitadas. Sin embargo, a partir de septiembre, la situación cambia drásticamente con un aumento notable en la precipitación, alcanzando 159.8 mm, lo que se clasifica como normal y puede contribuir a una recuperación en los niveles de agua de la cuenca.
Octubre y noviembre muestran un comportamiento aún más intenso, con precipitaciones de 234.4 mm y 239.0 mm, respectivamente. Estos valores están claramente en el rango normal, pero se acercan al umbral intenso, lo que puede generar riesgos de crecientes y desbordamientos. Este incremento puede tener un impacto significativo en la dinámica del río, aumentando la disponibilidad de agua para riego y otros usos, aunque también eleva el riesgo de inundaciones en áreas vulnerables.
Es importante destacar que las precipitaciones en esta cuenca rara vez superan los 300 mm, lo que representa un alivio en términos de gestión del agua, pero la combinación de meses con lluvias intensas puede requerir una planificación cuidadosa para mitigar los impactos negativos.
Análisis de Cambios en la Precipitación Acumulada para la Cuenca Río Cauca
Las proyecciones de cambio en la precipitación acumulada para la cuenca Río Cauca entre junio y noviembre de 2026 indican una tendencia notable hacia la reducción. En junio, se anticipa una disminución moderada del 13.3%, lo que podría comenzar a afectar los patrones de cultivo y la disponibilidad de agua. Sin embargo, la situación se tornará más crítica en los meses siguientes.
En julio, se prevé una reducción importante de 53.1%, seguida de una disminución drástica del 63.5% en agosto. Estos cambios significan que la cuenca experimentará un periodo de sequía significativa, lo que podría impactar severamente la producción agrícola, especialmente en cultivos sensibles como el arroz. En septiembre, la caída en la precipitación se mantiene alta con un 56.7%, lo que indicará un continuo estrés hídrico.
Aunque en octubre y noviembre se espera una leve recuperación con cambios de -18.5% y -8.9% respectivamente, las tendencias generales sugieren que la cuenca enfrentará desafíos considerables en términos de gestión del agua y sostenibilidad agrícola. Es crucial que se implementen estrategias de adaptación para mitigar los efectos de esta reducción de precipitación.
Evolución de la Precipitación en la Cuenca del Río Cauca
Se prevé que los volúmenes de lluvia en la cuenca del Río Cauca presenten una variabilidad significativa a lo largo de los próximos meses. Según los pronósticos, en junio de 2026, se anticipa una precipitación de 108.5 mm, con una probabilidad de acierto del 58%, lo que indica una baja fiabilidad. Este volumen de lluvia podría llevar a un inicio de la temporada con condiciones favorables, aunque la incertidumbre sugiere un riesgo moderado.
En julio, se pronostican 48.8 mm, con una probabilidad de acierto del 65%, lo que sugiere un ligero descenso en las precipitaciones. Sin embargo, este volumen podría ser crítico, ya que si se alcanza un umbral inferior a 50 mm, se podría experimentar estrés hídrico en los cultivos.
Para agosto, los modelos indican una disminución adicional a 34.0 mm y una probabilidad de acierto del 79%, lo que significa que hay una alta probabilidad de que se materialice esta cifra. Esta situación aumenta el riesgo de sequía en la región, afectando negativamente la producción agrícola.
En septiembre, se espera un aumento significativo a 66.6 mm, con una probabilidad de acierto del 80%, lo cual es altamente probable y puede ayudar a mitigar el estrés hídrico previo.
Finalmente, en octubre y noviembre, se pronostican precipitaciones de 195.2 mm y 213.1 mm respectivamente, aunque con probabilidades de acierto del 68% y 56%. Esto sugiere que, si las precipitaciones superan los 300 mm, se incrementan los riesgos de inundaciones, especialmente en noviembre, donde la fiabilidad del pronóstico es baja.
En resumen, los próximos meses presentan un panorama de incertidumbre que podría impactar significativamente la gestión hídrica y la producción agrícola en la región.
Pronóstico de tiempo (7 días)
El pronóstico de precipitaciones para la cuenca Río Cauca durante la próxima semana indica que varios días se caracterizarán por volúmenes elevados de lluvia. En particular, se esperan volúmenes significativos el 16, 20 y 21 de junio, donde la mediana de precipitación sugiere que se alcanzarán niveles de precipitaciones intensas. Estos días pueden considerarse como críticos para la acumulación de agua en la cuenca. Por otro lado, los días 17, 18 y 19 presentan volúmenes moderados, mientras que el 22 se anticipan volúmenes que, aunque inferiores a los días más intensos, aún se consideran relevantes.
En cuanto a las probabilidades de tiempo húmedo, la cuenca Río Cauca muestra altas probabilidades de lluvia a lo largo de la semana, con porcentajes que oscilan entre el 85 % y el 95 %. Esto indica que prácticamente todos los días tendrán una alta posibilidad de recibir precipitaciones, lo que es crucial para la planificación agrícola y la gestión del agua en la región. La consistencia de estos pronósticos sugiere que los agricultores deben prepararse para el manejo de suelos y cultivos ante la inminente llegada de estas lluvias.
(IDEAM – WRF Colombia)
Referencias
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